30 agosto, 2026

30 agosto, 2026

Sin bombardeo de nubes para septiembre en Tamaulipas

La estrategia contempla el monitoreo permanente de las condiciones atmosféricas y la identificación de zonas donde existe nubosidad apropiada.
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Por. Antonio H. Mandujano

TAMAULIPAS, MÉXICO.- Aunque septiembre es considerado uno de los meses en que las lluvias suelen recuperar presencia en Tamaulipas y se generan las condiciones idóneas para estimular nubes y que las precipitaciones sean mayores.

Sin embargo, por el momento no existe una programación oficial para realizar nuevos vuelos de estimulación de durante ese mes, informó el coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, en entrevista con Expreso.

Y en pasadas declaraciones, el funcionario a explicado que la estimulación de lluvias no puede realizarse de manera indiscriminada, pues depende de que existan condiciones meteorológicas favorables y nubosidad con características adecuadas para intervenir.

De hecho, durante mayo las autoridades tuvieron que frenar temporalmente los vuelos debido a que se registraban probabilidades naturales de lluvia de hasta 90 y 100 por ciento, además de nubes con una elevada carga de humedad que incluso podían incrementar el riesgo de granizo.

Por ahora, agregó González de la Fuente, no se contempla una nueva programación para septiembre, por lo que las autoridades estarán sujetas a la evolución de las condiciones atmosféricas y a las necesidades hídricas que presente la entidad.

Este año ya se realizaron 40 vuelos

El programa de estimulación de lluvias sí tuvo actividad durante 2026.

Y es que de acuerdo con información proporcionada anteriormente por el propio coordinador de Protección Civil, se contrataron 50 vuelos y, hasta junio, se habían realizado 40, considerados por la autoridad como efectivos.

González de la Fuente explicó que los 10 vuelos restantes no necesariamente tienen que ejecutarse si las condiciones naturales generan precipitaciones suficientes, pues el objetivo es intervenir únicamente cuando exista una oportunidad meteorológica para incrementar la posibilidad de lluvia.

La estrategia contempla el monitoreo permanente de las condiciones atmosféricas y la identificación de zonas donde existe nubosidad apropiada.

El funcionario ha señalado que la aeronave no despega simplemente para “hacer llover”, sino que debe existir previamente una probabilidad de precipitación y condiciones adecuadas para que la estimulación tenga posibilidades de funcionar.

En abril, incluso se reportó que el avión Tláloc, utilizado para estas tareas, se encontraba listo para operar en las zonas donde los meteorólogos detectaran nubosidad favorable, principalmente ante la situación de sequía que enfrentaba la región norte.

Empresa mexicana plantea anticiparse a la sequía

En este contexto, la empresa mexicana Startup Renaissance, especializada en proyectos de estimulación de lluvias y desarrolladora de la formulación Rainmate, planteó que este tipo de programas deben formar parte de una estrategia más amplia para enfrentar los periodos de estrés hídrico.

En un análisis difundido el 18 de agosto, la firma señaló que la estimulación de lluvias debe acompañarse de restauración de cuencas y praderas, captación y ahorro de agua, conservación de suelo y monitoreo climático, además de medidas como riego tecnificado, coberturas del suelo, variedades agrícolas resistentes y un manejo más eficiente de la humedad.

La empresa sostiene que, en zonas montañosas, las precipitaciones obtenidas mediante estos programas pueden favorecer el aprovechamiento de los escurrimientos hacia presas y otros cuerpos de agua, con beneficios para los usos humano, industrial y agrícola. También destaca la recuperación de praderas y pastizales como uno de los posibles beneficios para la actividad ganadera.

Startup Renaissance señala que Rainmate es una formulación desarrollada para proyectos de estimulación de lluvias y que su aplicación forma parte de una metodología que incluye análisis meteorológico, planeación de vuelos, dispersión aérea del reactivo y evaluación de resultados.

La compañía, dirigida por el especialista Alejandro Trueba Carranza, sostiene además que anticipar estas acciones antes de los periodos de mayor estrés hídrico puede contribuir a reducir impactos sobre la agricultura y la ganadería.

El programa queda sujeto al clima

Para Tamaulipas, la situación deja una condición clara: septiembre podría traer lluvias por la propia dinámica meteorológica de la temporada, pero actualmente no existe un calendario de estimulación de nubes para ese mes.

La experiencia de este año demuestra además que los vuelos están directamente condicionados por la presencia de nubosidad y los pronósticos. Cuando las lluvias naturales son suficientemente probables, la autoridad puede optar por no intervenir y reservar las operaciones para escenarios donde realmente exista una oportunidad de incrementar las precipitaciones.

Cabe señalar que la estimulación de nubes continúa siendo una técnica cuya efectividad es objeto de debate científico. Investigadores de la UNAM han señalado que existen resultados experimentales que muestran incrementos modestos de precipitación en determinadas condiciones, pero no hay garantía de que la técnica funcione en todas las ocasiones.

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