4 abril, 2025

4 abril, 2025

#QuéVergüenza Día 2

Sol General

El balón de fútbol no distingue condición social, no pregunta sueldos, ni respeta trayectorias. Simple y sencillamente rodará al lado del campo a donde favorezca a quien mejor lo trate, quien mejor ejecute las acciones, quien esté mejor metalizado, quien haya trabajado mejor, quien muestre más corazón y sangre en las venas y hasta quien tenga más pantalones dentro del terreno de juego.

Tal y como lo lee, Altamira el sábado vino a darle a Correcaminos una lección que debe causar vergüenza, que debe dar pena, que debe provocar que alguien agache la mirada y aguante metralla, críticas y hasta la frustración de quienes por años esperan la reacción de un equipo que cada vez se muestra más apático, indiferente y frío.

Al final del partido Sergio Orduña sí fue factor y supo a lo que jugó, apretó en el momento indicado, hizo de su equipo un peleador inteligente, un asesino a sangre fría, un luchador implacable que sorteó 80 minutos de riesgos, consciente de sus limitaciones, pero que supo pegar en el momento importante, en donde su rival ya no tendría capacidad de reacción, donde el daño sería irreversible.

En contraparte, Alex Aguinaga fue temeroso, evaluó durante más de 150 minutos a un rival que pudo haber sido superado con facilidad, pero no tomó riesgos, confundió el no querer perder con el no querer ganar, se vio ‘verde’, jugó con fuego y se quemó. Ahí están las consecuencias.

El intento de refrescar el medio campo fue bueno y hasta el más villamelón y liguillero que se apostó en un asiento el sábado por la noche sabía que la salida de Nico y Olsina eran errores que costaron caro. Gerardo Moreno nos hizo recordar la lamentable actuación de Raúl ‘Dedos’ López en la final contra Tecos en mayo y nos volvió a recordar que aquí siguen cayendo chamacos dizque buenos y a la hora de la hora les tiemblan las piernas, mientras que los técnicos siguen diciendo que aquí no hay nivel ante la complacencia de un director deportivo que no defiende un trabajo que supuestamente está estructurado.

Es difícil resumir en unas cuantas líneas este enésimo fracaso, sintetizar un torneo gris que derivó en la apatía de la afición.

Ahora vienen tiempos ya conocidos de especulación, donde ya suenan nombres de técnicos para suceder a Aguinaga que dirigió ocho partidos, Rubén Omar Romano es objeto del deseo de la directiva naranja.

En el plantel seguro viene una sacudida, a aguantar vara y las facturas por traer a jugadores que estaban en el retiro y otros lesionados que pasaron sin pena ni gloria en estos seis meses.

Pero el reto más grande es el de convencer a la afición que ahora sí se apunta a un objetivo, hoy no basta con contratar, contratar y contratar, hoy hay que enviarle un mensaje fuerte y claro a la gente de que se quiere trabajar bien pues la imagen está muy dañada. El paquete es grande y sólo de forma valiente y decidida se puede trabajar en los próximos seis meses que seguro son cuesta arriba y se caminarán más tranquilos si la afición va de la mano con el equipo.

@luisdariovera

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