En el día del amor, que el próximo día 14 del presente mes destejan los enamorados y los comerciantes de chocolates y peluches; nada tan apropiado como recordar esas fresas dulces y cariñosas que pronuncian las mujeres enamoradas, y de las cuales les obsequio la colección siguiente:
1.- Me estás oyendo inútil.
2.- Todos los hombres son iguales. Ninguno es menos canalla que los demás.
3.- Te pareces tanto a mí. que no puedes engañarme.
4.- No me mires como si me pudieras comprar, enano. Soy mucha mariposa para tu sombrero.
5.- Cuando soy buena, soy buenísima, pero cuando soy mala, soy mucho mejor.
6.- Cuando te sientas muy hombre pídeme lo que quieras, porque yo si quiero.
7.- Voy a usar tu chequera para pensar en ti.
8.- Te has vuelto tan fácil como las peores mujerzuelas. Nomás te enseñé pierna y enseguida te entregaste.
9.- Yo sé muy bien que ninguna mujer ocupará jamás mi lugar en tu vida. ¿Quién podría soportarte?.
10.- Lárgate de mi vida, rata de 2 patas.
11.- Te he entregado los mejores años de mi vida, y todo fue para nada, imbécil.
12.- Desde el miserable día en que te conocí, me has dado más penas que dinero.
13.- No olvides llegar temprano, corazón, porque si no te apuras alquilo la recámara.
14.- Del ombligo para arriba empieza la fidelidad, muñeco; no lo olvides.
15.- Aquí ya no eres el “Charro Negro”, ni “Juan Camaney” y mucho menos el “Rey”. Ya no te siento nada al hacerlo contigo, y antes hasta me daban ñañaras.
16.- En esta casa se cena a las 9 de la noche, estés o no estés.
17.- A la casa no vengas con tus gallinas o mufadas. o traes billetón grande o te pongo de patitas en la calle, mi papucho.
18.- Si sales por esa puerta, no volverás a entrar ni por la ventana.
19.- Respétame, o haré que me respetes. En esta casa soy la señora, y aquí no atiendo borrachos que vengan a ver el fútbol por televisión.
20.- Yo no me casé contigo para ser tu sirvienta, estúpido. A la cocina no entro ni con soldados.
21.- Si te divorcias de mí, te vas a quedar tuerto, papi; porque dejarme sola con los enanos te costará un ojo de la cara.
22.- Levántame la mano, corazón y verás cómo te pongo “morongo” y tras las rejas.
23.- Si te hago gûey, que no te haga piojito, piojito.
24.- Tres veces te engañé, tres veces te engañé, tres veces te engañé; la primera por coraje, la segunda por capricho, y la tercera por placer.
25.- La única felicidad que me diste fue la de morir pronto, y yo quedé, pues, como dicen; guapa, joven y deseosa de rehacer mi vida. más o menos como tú lo hubieras querido, mi añorado ex papucho.




