26 mayo, 2026

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Si alguien pudiera día a día leer las columnas políticas, la mayoría bastante serias, que se publican en los diversos medios de comunicación del estado, fácilmente advertiría que en lo general no se hacen pronósticos optimistas acerca del futuro del PRI en los próximos comicios del mes de junio. Lo mismo ocurre en Ciudad Victoria que en la zona fronteriza y en el sur de Tamaulipas.

El común denominador por el que se escatiman las posibilidades de triunfo rotundo que la dirigencia tricolor estatal se empeña en augurar, consiste en el cuestionable desempeño del presidente ENRIQUE PEÑA NIETO que en el primer tramo de su gobierno pasó, de ser el arquitecto del nuevo México en base a las importantes reformas constitucionales que promovió y logró, a un mandatario disminuido a consecuencia de notorios yerros personales y políticos.

El primer golpe a la imagen presidencial fue la revelación de que su esposa había adquirido una costosísima y lujosa mansión que le habría sido financiada por una constructora que tuvo contratos multimillonarios con el Estado de México cuando PEÑA fue gobernado y luego con el gobierno federal cuando éste ya era presidente.

Luego, el clavo recibió un martillazo más al revelarse que el secretario de Hacienda, LUIS VIDEGARAY, igualmente había comprado una residencia al mismo contratista consentido, en términos que aunque no caen en terreno de la ilegalidad, sí hacen pensar sobre un posible conflicto de intereses.

Ahora, la caída de los precios del petróleo ha provocado no sólo una disminución del peso frente al dólar, sino que obligó al gobierno a hacer recortes presupuestales que llevaron a la cancelación de proyectos importantes y que tendrá un impacto negativo en Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, que serían las dos principales beneficiarias de la reforma energética.

Pero esa debacle también se reflejará inevitablemente en las finanzas de los estados y municipios, que verán reducidas con drasticidad las participaciones federales y por ende tendrán asimismo que hacer ajustes a sus presupuestos que frenarán sus programas de trabajo.

Y todo eso, en un año electoral, resulta una verdadera carga de dinamita para cualquier partido que esté en el gobierno. Por eso, las voces triunfales dentro del PRI debieran tener un mínimo de mesura pues todavía faltan poco más de cinco meses para las elecciones y la crisis podría agravarse.

Las consideraciones anteriores, como apuntamos al principio, están consignadas en muchos espacios periodísticos imparciales de nuestra entidad que además han sido alimentados por cuestiones controversiales como la caída de la candidatura de DANIEL SAMPAYO como candidato a diputado federal por Matamoros, lo que sugeriría divisiones internas del tricolor.

A tono con lo señalado, hay una realidad que se está plasmando en letras por parte de muchos analistas serios que no puede ser ignorada por los mandos priístas so pena de sucumbir ante el mundo irreal que pretenden proyectar no sólo a su interior sino a la sociedad en general.

Pero en tierra de jaibas tampoco el panorama está muy claro para el Revolucionario Institucional que pretende llevar a la Cámara de Diputados a MERCEDES DEL CARMEN GUILLÉN VICENTE, que, se dice, es la candidata del secretario de Gobernación, MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG, como parte de un proyecto para lanzarla luego a la gubernatura de Tamaulipas. Pese a su indiscutible experiencia política “PALOMA”, como se le conoce, podría estar transitando por arenas movedizas.

Hace algunos años, cuando aspiraba a la misma estafeta, sorpresivamente, previo a un informa del entonces alcalde OSCAR PÉREZ INGUANZO, el también exjefe edilicio, FERNANDO AZCÁRRAGA LÓPEZ, se “destapó” como aspirante al tiempo que calificó a “PALOMA” como advenediza y desligada del terruño. La candidatura recayó finalmente en JOSÉ FRANCISCO RÁBAGO CASTILLO.

Quienes conocen a FERNANDO dicen que él nunca olvida un agravio y si no que lo diga ÁLVARO GARZA CANTÚ. En ese entonces, GUILLÉN VICENTE le estorbó para ser candidato y, dicen, eso bulle en su mente. AZCÁRRAGA buscó luego una nueva oportunidad de ser legislador federal en el 2012 pero pese a su indiscutible popularidad, se hundió frente al panista GERMÁN PACHECO. Que se sepa, durante su campaña nunca se le acercó “PALOMA” para apoyarlo.

Para no pocos analistas, la llegada de FERNANDO a la llamada Cámara Baja, tras de ser dos veces alcalde de Tampico, le colocaba en envidiable situación para aspirar luego a la gubernatura, apoyada por el poderoso grupo integrado por el exoficial mayor de la Secretaría de Hacienda, ANTONIO SÁNCHEZ GOCHICOA, que fracasó en su propio proyecto y del abogado y contratista EDUARDO VELA RUIZ, así como las bases juveniles que inteligentemente supo construir. Pero lo contuvieron.

Entonces ¿por qué ahora “PALOMA” debe contar con un apoyo que antes no supo brindar al ex alcalde? Queda claro que en política las lealtades son cosa de circunstancias. En política, las cuestiones personales son como letras de cambio cuyo pago se exige en el momento oportuno.

Ahora bien, se anuncia que MAGDALENA PERAZA GUERRA renunciará a su cargo de subsecretaria de Desarrollo Social para sumarse a la campaña de GUILLÉN VICENTE como un activo vital para construir el triunfo de la exsecretaria de Gobernación. Eso sugiere que por sí sola no es apta para conseguir la curul.

Luego, no sería ella la real ganadora, sino la maestra que es un imán de votos y que su eventual triunfo respondería a un proyecto fraguado desde la capital de la república que requiere de bolsas para nadar.

raulpazos45@gmail.com

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