Desde que tengo uso de razón, la lucha libre ha sido uno de mis deportes favoritos, el entretenimiento número uno por herencia y una pasión que se vive diferente, pues como aficionado o como reportero, siempre hay que estar alerta, en todos los sentidos, se requiere el pleno goce, la concentración total en el cuadrilátero pues un parpadeo puede ser culpable de perdernos la acción de la noche.
Nunca he visto, afortunadamente, en mis más de 20 años como aficionado a este deporte un solo gladiador que salga a medias al ring; ni uno solo que salga a medio aventarse, a medio pegar, a medio patear, a medio luchar, nunca.
Desde las innumerables luchas en el Praxedis Balboa, Villa Olímpica, Palenque de la Feria, Arena Carta Blanca, Arena Mainero… la que me diga, ahí he estado, no en todas, pero si en muchas y gracias a Dios también en otras Arenas del estado y del país, sin faltar la catedral de la lucha libre: la mítica y monumental Arena México.
Me enamora, me atrapa, me sorprende el misticismo que se esconde tras una máscara, la personalidad del gladiador a la hora de subir al ring, las personas que hay tras ese personaje creado con la cara pintada, el pelo teñido, en mallas y botas para atraer la atención del público.
He sido narrador de luchas y hasta presentador de luchas, donde me tocó trabajar con La Parka, Octagón y hasta con el ya fallecido hermano mayor de la dinastía Alvarado Nieves: El Brazo.
Lo acontecido el sábado en Tijuana donde trágicamente perdió la vida El Hijo del Perro Aguayo, pudo haber pasado en cualquier función, en cualquier ciudad del país y a cualquier luchador.
Lastimosamente, hemos visto una serie de señalamientos en este caso a Rey Mysterio que por mala fortuna le tocó dar el último golpe que Aguayo recibiría en vida, ese es su único pecado. Misma situación que pudo haber tenido en contra, o como ya le digo, pudo haber sido cualquier otro el que corriera con esa desdicha.
Ser luchador no es algo fácil, se necesita condición, preparación, mucho entrenamiento y sobre todo profesionalismo, mis respetos a quienes dedican su vida a este deporte, a este espectáculo.
¿Qué si se pudo evitar la muerte de Aguayo?, sólo Dios sabe. Existió una atención tardía del cuerpo médico eso es evidente, pero dudo mucho que ni la más rápida atención haya servido para devolverle la vida al luchador que agonizaba irremediablemente desde que se estrelló contra las cuerdas y el ring.
La lucha libre, como cualquier deporte y como todo en la vida tiene sus riesgos, de nosotros depende hacer que estos valgan la pena; vivir con pasión es nuestra meta en la vida.
EL TIRA-TIRA
TIRO: Ya se cocinan los dos mejores torneos de fútbol de Victoria, el Torneo de Barrios y la Liga de Campeones, en ese orden los menciono por aparición en el calendario y la familia futbolera ya se frota las manos para disfrutarlos.
REMATE: Soberbio el Concurso Estatal de Rondas Infantiles y Salto de Cuerda convocado por el DIF y el ITD ayer en ‘El Multi’; como sugerencia: inviten a la raza, si lo hacen en el estadio, seguro lo llenan, como sucedía hace 20 años.
GOOOOL: Es un hecho, pase lo que pase, llegue a donde llegue, Francisco Filizola dejará de ser presidente de Correcaminos al finalizar el torneo.
@luisdariovera




