7 marzo, 2026

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Crónica urbana

A veces es bueno

CRÓNICA URBANA
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Tirarse de panza un buen rato. Que la arena nos haga cosquillas y la humedad playera nos deslice al sueño marino. Es bueno que el sol nos retoque la espalda y que la olas arenosas nos enjuaguen de globo salados. La piel sTe disipa y los nervios se aflojan al tambor de las olas que de lejos en el horizonte forman las cejas del mar. A veces está muy bien que el agua en su vaivén nos toque la frente, espulgue como ventosas el pelo y desate las vibras, las malas vibras recolectadas durante las horas aciagas.

El cuerpo relajado es un como un baúl donde se acomodan plácidamente todo el sistema óseo y el ecosistema del cerebro retoma su paso. La frescura de las aguas refriega la mente y boca abajo y boca arriba el cuerpo suspende su tiempo y a la intemperie desfoga  lamentos y maldiciones.

El cuerpo, esa maravilla funciona cuando se le integran los hálitos de vida, sus costumbres regeneradas, su vocación, su gesto humano que linda con lo divino.

Por eso es bueno encontrarnos con el espejo de nosotros, nuestro propio espíritu reforzado por la Fe. No encuentro otro remedio que la fe del trabajo, la práctica interior que como aconsejaba Loyola, es un ejercicio espiritual.

A veces, cuando no puedo escribir escribo, que no puedo escribir, y cuando no puedo pintar pinto que no puedo pintar. Parece un juego verbal, pero es más que un ejercicio, es una suerte de ánimo espiritual que hace que los engranes corporales y mentales se muevan. La inspiración no es un lapsus, es un instante de los instantes, pero cuando pensamos en el trabajo el instante se hace realidad. La realidad es el trabajo confrontado como la entendía Lenin. La medición de los movimientos de la imaginación. Por eso es bueno tirarse de panza, frente al mar, a un lado del río, en el jardín, bajo la sombra de un árbol. Porque es bueno mirar a lo lejos, capitalizar los errores, cultivar los afectos y sentir que no estamos solos y que soñamos juntos para la vida. Es bueno saberlo porque hay paz en nuestro corazón.

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