Las cosas que no nos han gustado de las campañas politicas es de entrada es la explotación de la fe de los electores para atraer las preferencias electorales, pues si algo debe tener nuestra democracia republicana es la distancia que debe guardar los temas de fe con los terrenales.
Y si nos ponemos al nivel de quienes hacen política con la fe, hasta las mismas escrituras refutarían su proceder: «Mostradme un denario – dijo Jesús- ¿De quién es la imagen y la inscripción que lleva? Y ellos le dijeron: Del César. Entonces él les dijo: Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios».
Efectivamente si hablamos de soluciones terrenas a la problemática que tenemos los ciudadanos, pues estas deben de salir precisamente de ellos, sin invocar fuerzas celestiales o del más allá, apoyandose con imagenes santas o rezos dedicados a sus candiatos, lo cual finalmente seria cuestión de cada quien.
Porque lo que se discute en las elecciones son problemas reales, que nos afectan a todos a cristianos, evangelistas, mahometanos, confusionistas, guadalupanos o ateos.
En una república como la nuestra podemos convivir todo tipo de creyentes o no creyentes, con el respeto de la individualidad e cada persona, haciendo que nos una el interés ciudadano del desarrollo colectivo en lo económico y social y no una religión.
Por ello partidos como el PES, el PAN e incluso el PRI, que han utilizado la fe de la gente para hacer proselitismo político, debería ser totalmente invalido e incluso penalizado por la ley electoral.
Alguno le podrían dar poca importancia a este tipo de situaciones, pero con la fe de la gente no se juega, pues en México se han presentado casos muy importantes de enfrentamientos étnicos.
Con antecedentes históricos como fue la Guerra Cristera, hasta las masacres de gente inocente, como las que se han dado en Chiapas por diferencias en los credos, han rebasado el marco de la civilidad y las leyes, transformádose en autenticas vorágines de sangre,
Nuestra gente esta propensa a llegar a limites insospechados en este tipo de temas, sobre todo por la falta de una educación solida y un criterio más amplio para entender lo que a veces representa la civilidad.
Si hay personas en la comunidad de Matamoros que no vacunan a sus hijos o les atienden enfermedades porque su religión no les permite «violar» su cuerpo con sustancias extrañas, que no hará el fundamentalísimo religioso en de los religiosos.
Esto lo deberá de ir contemplando las autoridades conforme se vaya ahondando el proceso electoral y en previsión de que no se desate la violencia ahora por diferencias de credos… ¿Qué exageramos?… veremos…pero usted… ¿Cómo ve?
La ojeadita…
Nueva queja del PRI en el 04 Consejo Distrital, ahora en contra del gobierno municipal por no haber retirado a tiempo sus espectaculares donde promocionan la «M» con zapatos… se distrajeron, no sabían o a la administración municipal le encantan los problemas legales…




