El romanticismo, surge en Alemania e Inglaterra a finales del siglo XVIII. Es una reacción cultural contra el racionalismo propio de una era industrial, donde el avance tecnológico imponía su sello científico y unilateral. En cambio, los romanticistas le daban prioridad a los sentimientos. Una de las principales expresiones de esta corriente es el llamado surrealismo, que desafía a la lógica y nos sorprende con ideas o imágenes, hasta cierto punto inconcebibles.
Tal vez las recientes declaraciones de la dirigente priista, Ivonne Ortega, en el sentido de ganar ocho de ocho, nos puedan parecer un tanto surrealistas, pero para efectos de militancia, su emotividad y optimismo le inyectan dinamismo a su partido.
El efecto Díaz Palacios es evidente. Y es que el arribo del nuevo Delegado del CEN del PRI en Tamaulipas, ya se ha hecho sentir con el reciente viaje de la boxita Ortega Pacheco a tierra tamaulipeca. La secretaria general del partidazo escogió como distrito de aterrizaje a Reynosa, justo ahí donde se localizan dos de las piezas más representativas del cabecismo panista, ( Ismael Cabeza de Vaca y Raúl García Vivián). Lo anterior suministra a los priistas Esther Camargo y Édgar Melhem el espaldarazo que les hacía falta para reafirmar un dominio, ya establecido de antemano en las encuestas.
La llegada del Delegado a Tamaulipas proyecta la intervención más aplicada y decidida de los señores del altiplano para imprimirle mayor dinamismo al PRI de Rafael González Benavides. Éste último, sigue refugiándose en un bajo perfil, hasta ahora desafortunado, pues los panistas andan más protagónicos que nunca. Ahí tiene usted al señor de la cornamenta, haciendo su show en Reynosa, y todo porque se enteró con anticipación sobre la visita de Ivonne, y lo que ello entraña, en materia de fortalecimiento mediático para el PRI y sus candidatos.
Desde hace un buen tiempo, el priísmo tamaulipeco, acostumbrado a ser entrón y a llevar siempre la batuta como partido en el poder, hoy se encuentra, como coloquialmente se dice, sacado de onda, pues ahora resulta que los patos le tiran a las escopetas. Y es el PAN de los cabezones el que ahora se ha apoderado de la ofensiva política.
En todo esto tiene mucho que ver, como le decía la mansedumbre de un PRI estatal quien debe de hacer acopio de un poquitín de rudo pragmatismo, para desenterrar el hacha guerrera contra los envalentonados azules.
Pero, en fin, ese y otros temas seguramente han sido sopesados ya por el mando nacional, y la presencia del interlocutor poblano, podría ser una garantía de corregirlos, en aras de lograr el siete de junio buenos resultados.
Como le decía, Díaz Palacios, trae una torta de renovación y dinamismo bajo el brazo. Esperemos que ese bono político le ayude al PRI tamaulipeco, rumbo a la máxima prueba de las urnas. Por lo pronto, la paisana del abuelo del gobernador Egidio Torre Cantú, ya dejó sobre la mesa su vaticinio: el PRI ganará en Tamaulipas, ocho de ocho.
Póngale usted que, el tricolor pierda una, se irían de gane. Pero bueno, al menos ya hay un discurso optimista, no que hasta ahora, el triunfalismo del PAN crecía exuberante, alimentado por el silencio fértil del PRI.
AURELIO NUÑO, EL
CABALLO QUE PRETENDE COLARSE A LA PRESIDENCIA
Insólito, pero cierto: el actual secretario de la Presidencia, Aurelio Nuño, está aprovechando el desgaste de Luis Videgaray y de Osorio Chong, para apretar fuerte como prospecto a la Presidencia de la República. El día de ayer, el columnista Ciro Gómez Leyva le da champú, al narrar cómo Nuño y su familia tomaron un vuelo comercial e hicieron fila como todos los demás viajeros del aeropuerto.
Obviamente, que ante errores tan notables como los de las casas adquiridas por Videgaray y Peña Nieto, y la onerosa renta de Miguel Ángel Osorio, así como el helicóptero de CONAGUA, lo más sensato es bajarse del Olimpo y descender hasta donde habitan los simples mortales.
GUEVARA COBOS RECHAZA EL DEBATE CHICHARRONERO
Alejandro Guevara Cobos, candidato del VI Distrito, consideró ayer que lo deseable es que la gente que se dedica a la política, tanto a nivel de partido como en lo individual, lo haga en base a una disciplina y a una vocación, y sobre todo de un plan de trabajo al servicio de la sociedad. Dijo que se debe de dejar de ver a la política como un instrumento personal de enriquecimiento y acumulación de bienes. Durante la entrevista concedida a los medios de prensa local, AGC aceptó también debatir, siempre y cuando el debate sea de altura y con base a propuestas serias. En este sentido, Alejandro rechazó lo que él calificó como “debates chicharroneros”, “con gente que no tiene ni idea de lo que está diciendo”.




