Tras 15 años de lucha, los integrantes del Senado de la República avalaron la constitución del Distrito Federal como el Estado número 32 del país, que habrá de llamarse ciudad de México en lugar de Estado de Anáhuac, como habían venido promoviendo los impulsores de la reforma, y que, como el resto de las entidades, tendrá su propia constitución política.
Como resultado del cambio, las 16 delegaciones que conforman actualmente la estructura política de la capital del país se transformarán en municipios que serán gobernados por alcaldes y consejos.
Para convertirse en realidad el nuevo Estado, sin embargo, la iniciativa legal deberá de ser aprobada por una asamblea constituyente conformada por cien diputados, 60 de los cuales serán electos popularmente y 40 elegidos por los miembros del Congreso de la Unión, el presidente de la República y el Jefe de gobierno capitalino, a más tardar el 31 de enero del 2017.
De ese número 14 serán elegidos por el senado, 14 por la cámara de diputados, seis por Enrique Peña Nieto y otros seis por Miguel Ángel Mancera Espinoza, hecho que le da una ventaja injustificada al PRI ya que contar con 32 legisladores constituye una sobre representación, si se toma en cuenta que actual fuerza del priismo en el DF apenas llega al 20 por ciento.
Ese hecho molestó a la oposición y dio pie a un acalorado debate de más 8 horas, aunque finalmente la mayoría de los senadores le dieron el visto bueno al proyecto legal porque, según argumentaron, a pesar de sus limitaciones y el agandalle de los priistas, representa un avance.
Los diputados del Partido de la Revolución Democrática aprovecharon el caso para acusar que la Sedesol ha sido convertida en uno de los principales operadores políticos del PRI en el actual proceso electoral y de paso para darle un raspón a la titular del ramo, la ex perredista Rosario Robles Garnica, a la que llamaron la mapache mayor del ex partido oficial.
La realidad es que fueron señalamientos de envidia o de impotencia, pues todo mundo sabe que, como actualmente lo hace el PRI, el PAN y el PRD han hecho lo mismo cuando han tenido en sus manos este tipo de instituciones y aquellos programas asistenciales a los que unos y otros manejan como instrumentos para reclutar adeptos y llevar a votos a sus candidatos en las contiendas políticas.
En las campañas electorales del sur de Tamaulipas, mientras tanto, el candidato del Partido Verde Ecologista, Daniel Morales González, igual que el del PRD, Salvador González Martínez, no desaprovechen ocasión para hacerle el trabajo sucio al Revolucionario Institucional.
Como el perredista, que no ha dejado de machacar el mal desempeño del diputado blanquiazul Germán Pacheco Díaz, pero al PRI jamás ha tocado ni con el pétalo de una rosa, ayer el ex regidor panista criticó la táctica descalificatoria utilizada por la abanderada de Acción Nacional, María Elena Figueroa Smith, cuando, en vez de criticar, debería de estar de plácemes porque las guerras de lodo en lugar de captar simpatizantes, generalmente los ahuyentan.
Los votantes saben que el Partido del Sol Azteca es una comparsa del tricolor y que del Tucán es uno de sus aliados a los que los estrategas del partido que gobierna Tamaulipas han encomendado la misión de quitar votos al PAN para favorecer el triunfo del ex invencible, tarea que se ha encargado también al candidato del Movimiento Ciudadano, Eduardo Cantú Elías.
En tanto, la candidata a diputada federal por el VIII distrito, Paloma Guillén Vicente, en lugar de desacreditar a los adversarios sigue adelante con las propuestas, como la de educación en línea destinada a frenar la deserción escolar que se está dando en los niveles medio y superior, en la mayoría de los casos a causa de la falta de recursos económicos de los alumnos para costearse los estudios.
En el VII distrito con cabecera en ciudad Madero, en cambio, el abanderado del PRI, Esdras Romero Vega, celebró ayer su cumpleaños trabajando, recorriendo las calles, sosteniendo reuniones y pláticas con los electores para darles a conocer las propuestas y pedirles el voto.
Durante la visita que hizo al municipio de Aldama, además, el aspirante se comprometió a que, si el voto lo lleva al palacio legislativo de San Lázaro el 7 de junio, regresará al lugar las veces que sea necesario a escuchar las demandas y peticiones de los lugareños y desde la curul hacer las gestiones que se requieran para atenderlas y buscarles solución.
Para terminar, de las 9 denuncias que ha recibido el INE a la fecha, destaca la interpuesta contra la alcaldesa de Matamoros, Leticia Salazar Vázquez, por supuesto desvío de recursos públicos en beneficio de la campaña de su papá el candidato de Acción Nacional a diputado por el IV distrito, Ramiro Salazar Rodríguez.




