MOSCÚ, Rusia.- La desintegración en la atmósfera del satélite de comunicaciones mexicano Centenario es una muesca más en la reciente serie de fracasos del programa espacial ruso, antaño uno de los mayores orgullos de este país.
Menos de diez minutos después de ser lanzado desde el cosmódromo de Baikonur, el Mexsat-1 se desvió de la órbita prevista y perdió contacto con la Tierra, tras lo que se desintegró al alcanzar las capas densas de la atmósfera.
«El accidente ocurrió a una altura de 161 kilómetros. La tercera etapa del bloque propulsor y el aparato espacial se han desintegrado casi completamente en la atmósfera», informó la agencia espacial rusa, Roscomos, en un comunicado.
El satélite Mexsat-1, que debía ofrecer servicios de telecomunicaciones para México y parte de América Latina, no pudo separarse de la tercera fase del cohete portador Protón-M, de lo que ya ha sido informado el presidente ruso, Vladímir Putin.
«Por el momento, no hemos registrado la caída de los fragmentos que no se hayan quemado», agregó Roscomos.
Con todo, las autoridades enviarán helicópteros de emergencia a la región de lago Baikal, donde los residentes creyeron oír una fuerte explosión.
El primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, ordenó crear una comisión de investigación para esclarecer las circunstancias del fallo y pidió también dirimir responsabilidades con nombres y apellidos, según informó su portavoz.




