30 enero, 2026

30 enero, 2026

Laberintos del poder

La fría calidez

LABERINTOS DEL PODER

En el mundo de las cifras, en ocasiones surge una paradoja. Se da cuando la usual frialdad de los números también tiene el atributo de la calidez.

¿Cómo es posible que se produzca ese fenómeno?

La respuesta es sencilla. Cuando esos dígitos significan un beneficio, especialmente para muchos, y un ejemplo de esas circunstancias la vivimos hoy los tamaulipecos.

Conforme a estadísticas oficiales, el Gobierno del Estado es la instancia que aporta el 75 por ciento de los recursos dedicados al renglón de seguridad pública. Esto significa que desde el inicio de la administración de Egidio Torre Cantú, se han destinado no menos de diez mil millones de pesos o más al apoyo de ese derecho de los tamaulipecos. Es una inversión tan enorme -va mucho más allá de un simple gasto- que es imposible no valorar la preocupación estatal por otorgarle a nuestras familias y en general a la sociedad, las bases necesarias para su tranquilidad.

¿Por qué resaltar este dato?

Por una razón. La percepción generalizada es que el gobierno federal es el gran bienhechor en esa materia, lo cual no deja de ser cierto, pero en evidente menor medida que el esfuerzo que realiza el Estado, porque por cada peso que aporta la Federación, Tamaulipas hace lo propio con tres. Para decirlo de otra manera: el gobierno estatal paga tres cuartas partes de viáticos, combustibles, logística, mantenimiento de unidades motrices y equipo, entre otros aspectos, paquete dentro del cual se incluye un estímulo salarial adicional para los efectivos de esas fuerzas federales.

Todo esto no significa demérito alguno para las fuerzas armadas y policía federal. Su apoyo en ese campo ha sido y es extraordinariamente valioso para los tamaulipecos y se debe reconocer y agradecer en todo lo que vale ese respaldo.

No. Lo único que persigue este comentario es la aplicación de la justicia. Desde luego, justicia para el trabajo del Estado…

EL PASE A LA INMORTALIDAD

Aunque para muchos el proceso electoral que hoy vive todo el país para elegir diputados federales sea igual o casi igual a sus antecesores, en realidad es una experiencia inédita. No en la forma, sino en el fondo.

Este proceso dejó atrás en su mayor parte, por necesidad, viejas y cuestionadas prácticas como el corporativismo en el voto, la coptación a través de prebendas y apoyos sociales, los votos «fantasma», el acarreo de ciudadanos, las operaciones «carrusel» o «tamal» y otros artilugios utilizados con éxito por décadas.

Hoy, este proceso podría definirse como de «inteligencia».

Le diré el porqué de esta opinión, que tal vez a algunos les suene a onanismo mental.

Desde que el gobierno de Enrique Peña Nieto empezó, quizás antes del día de la toma de posesión, un plan se puso en marcha en seguimiento de una estrategia, que aunque ha sufrido tropiezos inesperados, sigue vigente. La raíz de ese plan fueron y siguen siendo las reformas estructurales peñistas, las mismas que desde años atrás se idearon, se organizaron y después se aplicaron como el sello distintivo que debía hacer de esta administración federal un parteaguas en la historia moderna de México. Si los héroes del pasado germinaron y brillaron en luchas volentas, el héroe de los nuevos tiempos con las «armas» de la conciliación y el consenso, el «padre» de la Nueva República, tenía nombre y apellidos. Los del Presidente.

Y para lograr eso -todos lo sabemos- se necesitaba y se necesita, el control del Congreso de la Unión. Precisamente lo que se definirá el próximo 7 de junio. No es cualquier cosa, Es nada menos que el pase a la inmortalidad y a un lugar especial en los libros de historia.

En ese sentido llama la atención que en ese orden de gobierno nadie alude como riesgos potenciales o como tácticas por debajo de la mesa, a los «embarazos» de urnas, a la elaboración de actas apócrifas o a los misteriosos vuelcos de las tendencias. Curiosamente, la tranquilidad del gobierno federal en torno a esta elección, que debería ser una buena señal, inquieta a los partidos distanciados del grupo en el poder.

¿Hay ases bajo la manga?

Todo apunta a que así es. Y el 7 de junio los resultados deberán confirmarlo…
Twitter: @LABERINTOS_HOY

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