MATAMOROS, Tam.-Por ir a visitar a sus hijos de manera ilegal a la ciudad de Brownsville, Texas, a los que no miraba desde hace dos años, casi se ahoga en el río Bravo una señora residente de Reynosa, Tamaulipas, pero unos niños la salvaron.
Fue a las 14:00 horas cuando Carla Estrada García, de 31 años, proveniente de Reynosa, vino a esta ciudad para cruzar a nado el río, a la altura de la colonia Control Tres norte.
Dado a la crecida del río, la fuerte corriente la arrastró varios kilómetros a la joven mujer quien luchó por salvar su vida.
Sus gritos de desesperación no fueron escuchados a todo lo largo y ancho del cauce.
Pon azares del destino, María Angelina Aguilar Blanco, de la colonia Los Rosales, en compañía de sus hijos, acompañó a su marido hasta el puente nuevo internacional para que cruzara al otro lado y comprar despensa.
La curiosidad llevó a la señora y sus hijos a caminar hasta medio puente para observar muy de cerca el río.
Los niños de repente se asustaron cuando observaron que una mujer les daba sus brazos para que le salvaron y gritaba «¡auxilio! ¡auxilio!».
Los menores y su madre corrieron hasta las oficinas del Grupo Beta para pedir ayuda.
Los elementos se movilizaron con el equipo de rescate y se aproximaron al río para salvar a la dama, quien fue trasladada de inmediato a las oficinas del Grupo de Protección al Migrante, donde le dieron los primeros auxilios.
También le dieron ropa para que se cambiara.
Carla corrió y abrazó como agradecimiento a la madre de los niños.
Quedó a disposición de la oficina del Migración, aunque no incurre en ningún delito.




