EL MANTE, Tamaulipas.- En El Mante, cada año se presentan en promedio 48 casos de niños quemados que requieren la intervención de especialistas para curarles no solo las heridas en la piel, sino el daño sicológico que un evento accidental de este tipo le genera a quien lo sufre, reportaron autoridades de Salud y del DIF municipal.
En el caso de las instituciones de salud estas afirman que los casos de quemaduras, se deben principalmente accidentes domésticos los cuales se incrementan en temporadas donde los menores pasan más tiempo dentro de sus hogares.
La Subdirección del Hospital General a cargo del doctor Abraham Benavides afirma que en lo que va del año, no habido un caso grave de quemaduras, sin embargo, siempre está latente la posibilidad de que este se presente y se requiera de una atención especializada para atender a quien resulte afectado.
La jurisdicción sanitaria número seis, por su parte, afirma que es importante que en los hogares se tomen las medidas necesarias ya que es ahí en donde ocurre la mayor cantidad de accidentes por quemaduras; la jefatura de la jurisdicción, explicó que a través de los comités de salud se da toda una serie de capacitación a las madres de familia, para que eviten que dentro de sus viviendas los menores sufren incidentes que pongan en riesgo su vida.
En ambos casos no se ofrecen datos concretos sobre el número de niños quemados, sin embargo, sí se afirma que se han llegado a atender, principalmente niños que en sus hogares toman algún utensilio de cocina caliente o vierten sobre sí, su contenido.
Pero para el Sistema DIF municipal, el hecho de que se presenten cada mes en promedio cuatro accidentes en donde menores resultan con quemaduras, es un dato alarmante que debe de tener sobre sí todos los cuidados necesarios.
El director del DIF municipal en el Mante, David Rodríguez, afirma que afortunadamente las unidades cuentan con herramientas necesarias para atender estos casos desde su prevención hasta su desafortunada presencia sobre todo tratándose de niños.
Michou y Mau
David Rodríguez, dijo que por lo lamentable que resultan los incidentes domésticos en donde hay niños que resultan quemados, han emprendido una campaña preventiva en planteles escolares, donde junto a la fundación Michou y Mau, trabajan para evitar estas situaciones.
«Esta fundación tiene un valor muy importante, tiene como propósito el reconocimiento, evaluación y control de niños con quemaduras, particularmente de aquellas que comprometen más de 30 o 40 por ciento de la superficie corporal y dentro de muchas líneas de acción, tienen el tema de la prevención que es lo que estamos desarrollando en El Mante», dijo.
Agregó que el trabajo consiste en difundir en escuelas primarias, el programa de prevención de quemaduras en niños, con imágenes y ejercicios que les enseñan a los menores qué hacer en caso de que su ropa se incendie.
«En El Mante el problema de niños quemados es serio, porque el 90 por ciento de estos casos ocurren dentro de los domicilios y específicamente en la cocina, son niños que se queman con líquidos calientes o vapor», dijo.
Agregó que la peor parte de las quemaduras son las secuelas físicas y sicológicas que quedan entre los niños y por ello, la otra parte del trabajo coordinado con Michou y Mau, tiene que ver con la posibilidad de atender a niños quemados de El Mante, en nosocomios especializados.
«Un gran logro de Michou y Mau y el Gobierno del Estado, es que en Ciudad Victoria se atiendan niños quemados de urgencia para estabilizarlos y luego llevarlos a los hospitales de Galveston y San Antonio, Texas, que atienden las quemaduras y sus secuelas hasta que cumplen la mayoría de edad», explicó.
Refrendó que el dato de autoridades sanitarias, es que entre 3 y 5 niños sufren quemaduras en promedio al mes.
La carencia
Si un niño tiene quemaduras por encima del 40 por ciento de su cuerpo, ningún hospital local tendría la capacidad necesaria para atenderlo y salvarle la vida, de ahí la importancia del convenio con la fundación Michou y Mau




