MÉXICO, DF.- Tachando de inadmisible el traslado del cineasta Roman Polanski a los Estados Unidos, el juez Dariusz Mazur de Cracovia, en Polonia, negó la extradición a la Unión Americana, donde se le sigue un proceso por abusos sexuales cometidos en 1977.
Con esta resolución, que puede ser apelada por la fiscalía y ratificada o desechada finalmente por el ministro de Justicia polaco, se añade un capítulo más a la historia que comenzó en 1977, cuando Polanski mantuvo relaciones sexuales no consensuadas con Samantha Geimer, entonces de 13 años, quien estaba participando en una sesión fotográfica.
El juicio de extradición seguido contra el cineasta en Polonia inició en febrero, con la presencia del cineasta en la sala de la corte, con sesiones seguidas en abril y la más reciente, el 22 de septiembre, donde se anunció que hoy se llegaría a una resolución.
Durante el juicio, celebrado en esta ciudad donde el autor de obras como El Pianista y Cuchillo en el Agua realiza su nuevo proyecto, no estuvo presente el cineasta por razones sentimentales, según señaló Jan Olszewski, su abogado defensor.
El viaje de Polanski a Cracovia fue aprovechado por las autoridades norteamericanas para pedir la extradición, puesto que el cineasta, quien reside en París y tiene nacionalidad francesa, no podría ser extraditado desde esta nación que suele rechazar el envío de sus ciudadanos a cárceles en otros sitios del planeta.
Luego de los abusos cometidos por Polanski en contra de Geimer, el cineasta purgó una condena de 42 días en una cárcel Los Ángeles, después de la cual huyó del país. Meses después, Geimer retiró los cargos al llegar a un acuerdo económico, pero esta instancia fue desechada por la justicia norteamericana que logró, en 2010, que el cineasta permaneciera en prisión domiciliaria durante 9 meses en Suiza, país que también rechazó la extradición.




