“Me duele en el alma que nuestra patria se desmorone”: Fernando del Paso
1.- Ahora es la diputación federal la que se encuentra en la punta del escándalo gracias a la “ocurrencia” de que cada un@ de sus integrantes se apropie de 20 millones de pesos a aplicar en forma discrecional en sus respectivos distritos, aunque dicho sea sin deseos de ofender, hay doscientos que por ser “pluris” quedan marcados por la volatilidad de sus emociones. Sea que no son de aquí ni son de allá aunque sí de varios estados al mismo tiempo sin que ello signifique pertenencia o exclusividad, digo si nos atenemos a la máxima democrática que dio lugar al fenómeno de la “representación proporcional” que nadie entiende pero por la que todos cobran.
El asunto es que se embolsarán 20 millones que pueden ser utilizados como se les venga en gana lo cual podría interpretarse como un premio por merecimientos no muy claros en un país arruinado justamente por los excesos y la impunidad de la burocracia política. Hasta el más ingenuo de los mexicas entiende que el tal dinero sólo puede tener dos destinos: la promoción personal o el bolsillo. En este sentido la mesa libre del café del mediodía se define por lo segundo, en atención a la experiencia y haciendo un paréntesis en la interminable polémica sobre el uso de la marihuana que es otro de los temas que traen de cabeza a la república.
2.- Lo cierto es que desde este viernes por la mañana cuando fue aprobado el presupuesto del próximo año, cada miembro de la diputación federal es dueñ@ de milloncejos que difícilmente serán utilizados para el beneficio público. Y no se requiere de mucha ciencia para imaginarlo en considerando que la cámara baja sigue siendo el espacio menos indicado para promover el desarrollo social, por el contrario, es ahí donde se especula con la desgracia nacional. Y ni modo que sea invento.
Son diez mil millones de pesos que no están sueltos porque ya encontraron dueños mediante un acuerdo que debiera avergonzar a las instituciones y a quienes protestan “cumplir y hacer cumplir la ley para la buena marcha del país” y hacen exactamente lo contrario.
El 7 de marzo anterior, al recibir en Mérida el premio “José Emilio Pacheco”, el escritor Fernando del Paso, ahora galardonado con el “Cervantes” 2015 en España por su gran obra literaria, dijo en una parte de su discurso: “ Ay, José Emilio, ¿qué hemos hecho de nuestra patria impecable y diamantina. Insisto, no me preguntes cómo pasa el tiempo, lo que te puedo y quiero decir ahora es que estoy viejo y enfermo pero no he perdido la lucidez: sé quién soy, quién fuiste y sé lo que estoy haciendo y lo que estoy diciendo.
Lo único que no sé es en qué país estoy viviendo. Pero conozco el olor de la corrupción; dime José Emilio. ¿A qué horas, cuándo, permitimos que México se corrompiera hasta los huesos?, ¿a qué hora nuestro país se deshizo en nuestras manos para ser víctima de la violencia?”.
Ahí queda “para honra” de quiénes se autocalifican de “representantes populares” y son capaces de apropiarse de los dineros públicos sin recato ni escrúpulos a nombre de la democracia.
MARIHUANA, ¿A QUIÉN LE IMPORTA?
Pareciera que el supremo gobierno es el más interesado en que permanezca la polémica en torno de la legalización de la marihuana. Y es que cuando parecía que el tema disminuía, se vuelve a encender gracias a la decisión de Gobernación en sentido de dividir en cinco regiones el respectivo debate.
¿A quién le importa?, pregunto. No a las mayorías acostumbradas a acatar los acuerdos de la burocracia política pero sí a quienes están interesados en mantener la atención fuera de la problemática fundamental de la república.
El asunto de la marihuana señoras, señores, distrae pero no convence de las presuntas ventajas para una sociedad de por si contaminada y promiscua por su baja calidad de vida y la fragilidad de las instituciones. No importa porque los problemas están en otra parte y se derivan de otros vicios y circunstancias cuyas víctimas somos los mexicanos, y sin embargo el tema es perfecto distractor, pero ojo, que el control de la polémica se le puede ir de las manos a las autoridades y entonces sí que se pondría en riesgo la salud, sobre todo de las nuevas generaciones. A nadie le gustaría tener un marihuano en su casa y menos si es producto de la mercadotecnia, del amarillismo mediático o de la tendencia oficial. Lo más grave es que en ese peligro estamos.
SUCEDE QUE
¿Hasta dónde podría perjudicar la imagen y afanes futuristas de Baltasar Hinojosa Ochoa el acuerdo de los diputados de repartirse diez mil millones de pesos sin rendir cuentas a nadie?. Recordéis que el matamorense preside la comisión de Presupuesto y Cuenta Pública… Por su parte la Secretaría de Hacienda dio marcha atrás a la intención de revisar el estado fiscal de los ricotes que disfrutan los clubes hípicos y de golf más exclusivos del país.
Hubo protestas de los socios y directivos, y Luis Videgaray no tuvo más remedio que cerrar los ojos a las sospechas. Y luego niegan el influyentismo…Mientras tanto en la Cámara de Diputados PAN y PRD van por la disminución al 50 por ciento de los apoyos públicos a los partidos. Tratase de que la mitad de los 15 mil millones ahora arrojados a la basura sean aprovechados en infraestructura social. ¿Sabe cuándo lo aceptará el PRI?. ¡Jamás de los jamases!.
Y hasta la próxima.




