7 marzo, 2026

7 marzo, 2026

Crónica urbana

El terrorismo de lo insólito

Crónica Urbana
Facebook
X
WhatsApp

La inteligencia del mal a partir de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, ha liado un sistema de maldad de alta inteligencia. Pensar atentados así, como el reciente en París, es producto de mentes alucinadas, de fantásticas soluciones encaminadas a destruir a los seres humanos.
En sus entrañas llevan una conciencia del mal, una apreciación de las formas de vida en un solo camino; la destrucción. La destrucción de la inteligencia humana. La destrucción de la condición humana fuera de cualquier concepto de humanismo en lo real. Se trata de cuerpos terroristas entrenados en una guerrilla urbana. Pero también entrenados ideológicamente sobre una razón unilateral: el creer que lo que hacen y predican son llevados por un Dios.
Un Dios que ha mirado a sus ojos iluminándolos de maldad. El fanatismo de una fe convierte a la fe en arma letal.
Nos encontramos con una paradoja de la existencia humana en que las formas han superado a la realidad y la fantasía se ha apropiado de legiones de maldad.
Contrarrestar esta Apología de la maldad resulta por hoy algo insuperable. Porque los atentados terroristas han superado a la capacidad del estado para contenerlos.
La maldad ha tomado riendas en el mundo. Y no es gratuito que suceda en una ciudad como París, ejemplo de la cultura universal y que entraña también las luchas libertarias del mundo. Sacudidos estamos por las noticias de ayer viernes, consternados por los olores de maldad que fertilizan otras formas de desordenar el mundo.
Como en los atentados de Nueva York, hay un desconcierto en lo inmediato. La capacidad del estado para contrarrestar esta inteligencia del mal, que se ha apropiado de una verdad que no les pertenece, porque Dios es de todos. Sin duda, nos encontramos en un siglo que ha comenzado a carcomer al mundo en la Ciudad Luz.

DESTACADAS