19 enero, 2026

19 enero, 2026

Laberintos del poder

Equidad inequitativa

Laberintos del poder

Soy un fervoroso convencido de igualar las oportunidades de las mujeres con las de los varones.

He aplaudido y lo sigo haciendo, todas las acciones que conlleven ese objetivo y me enorgullece contar entre mis amistades y afectos a mujeres mucho más inteligentes y brillantes que buena parte de mis compañeros de género. Su servidor incluido.

Sin embargo, como sucede con casi todo en la vida, los extremos suelen ser negativos. Y en este tema se da, en mi opinión, uno de esos casos.

Ayer, la diputada federal Mercedes del Carmen Guillén –Paloma para sus amigos dio a conocer en el evento denominado “Mujeres en Reclusión y su Impacto Social”, que presentará ante el presidente Enrique Peña Nieto una propuesta para aplicar un indulto a mujeres “primo-delincuentes” que hayan cometido un ilícito sin uso de violencia.

“Estoy segura de que vamos a tocar el corazón del presidente Peña”, dijo la legisladora.

¡Bravo!… felicito a la diputada por su solidaridad femenina, pero no puedo hacer lo mismo con su visión sobre la equidad.

¿Por qué sólo buscar el indulto para mujeres que hayan delinquido en las condiciones que cita?

¿Por qué no incluir también en esa solicitud de perdón presidencial a los hombres que al igual que esas mujeres, violaron alguna ley sin el menor asomo de violencia y muchas veces sólo por alimentarse o proteger a su familia?

Es Paloma una mujer interiorizada en el poder público. Ha sido líder del Congreso, ha sido Procuradora de Justicia y ha sido funcionaria federal del primer círculo. Sabe muy bien que en las cárceles proliferan miles de varones que perpetraron un ilícito sin intención de lastimar a nadie. Sabe que esas personas lo hicieron por sobrevivir.

Y ahora resulta que para conseguir el beneficio de la libertad, su “pecado original” es ser hombres.

Me parece digna de encomio la propuesta de la diputada Guillén. En verdad hago votos porque la petición “mueva el corazón”, como ella señala, de Enrique Peña y puedan salir de prisión esos también miles de mujeres que purgan condenas por infracciones que moralmente no merecen una sanción carcelaria.

Pero no entiendo esta manera de diferenciar géneros en lugar de igualarlos. Me parece que en el afán de revalorar a la población femenil se está perdiendo la óptica de la equidad y se está cayendo en una indeseable tendencia a la sobreprotección. Un extremo tan malo como el rezago en el cual en muchos casos aún se mantiene a las mujeres.

Ojalá no se abuse de esa lucha social y de género. Y ojalá que no sea esta propuesta, una herramienta para ganar popularidad en la antesala de una decisión sexenal…

VISIÓN PAREJA
Para cerrar este capítulo de la equidad de género, también me llama la atención otro aspecto tratado por activistas en pro de los derechos femeninos. Es el relativo a la figura penal llamada “feminicidio”.

De acuerdo a la legislación en la materia, la cual todavía no tiene vigencia en Tamaulipas, ese delito tipificado causa penas carcelarias de hasta 70 años a quien prive de la vida a una mujer derivado de esa condición biológica. Espero que se aplique para bien de este sector.

Pero me pregunto por qué cuando una mujer asesina a un hombre por el mismo concepto –derivado de su condición varonil– no existe una sanción mayor.

No soy machista, lo juro, pero como asienta la voz popular, lo que es parejo, no es chipotudo…

Twitter: @LABERINTOS_HOY

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