Para muchos, si el PRI gana la gubernatura nuevamente, volverá la alternancia geográfica que ya es histórica en la política tamaulipeca: Victoria, Matamoros, Victoria, Matamoros…
Algunas veces ha repetido Victoria, otras lo ha hecho Matamoros, pero esas dos ciudades se han vuelto casi una etiqueta en la silla del poder estatal en los seis sexenios más cercanos.
¿Entonces seguirá vigente ese ciclo con Baltazar Hinojosa Ochoa?
Sí. Y no. La contradicción tiene una explicación, conforme a lo que está sucediendo en la ya inminente campaña del candidato a Gobernador, por el Partido Revolucionario Institucional, en un escenario en donde hay que atender la forma y el fondo. Y aunque el ideólogo tricolor Jesús Reyes Heroles afirmaba que en política los dos factores son lo mismo, en este caso sí poseen diferencias.
La forma es el lugar de origen de Hinojosa Ochoa, el cual todos sabemos que es Matamoros. De ganar, se confirmaría otra vez el mencionado ciclo de alternancia geográfica. Hasta ahí es el sí.
Pero el fondo marca el no, por lo menos en lo que se refiere a la campaña y su posible efecto en el gobierno. Al observarlo, todo indica que Reynosa será el eje de la lucha electoral tricolor. Esa percepción arroja la participación de Oscar Luebbert Gutiérrez, uno de los operadores políticos más eficientes de Tamaulipas y con mayores contactos con grupos de poder estatales y nacionales.
En Oscar descansará la estrategia general de la campaña y su equipo es el responsable desde ya, de diseñar acciones, propuestas, tácticas y en general el modus operandi de la campaña. Sus lineamientos tienen desde ahora el mayor peso específico y a ello se suma el conocimiento pleno sobre cómo enfrentar y minimizar al panista Francisco García Cabeza de Vaca. Nadie conoce mejor las fortalezas y debilidades de éste y eso hace invaluable a Luebbert.
Así, Matamoros reafirma en el papel la dualidad con Victoria. En los hechos, sin duda, el verdadero polo será Reynosa…
TRAICIÓN EN TULA
En Tula, se gesta una maniobra que en busca de la Presidencia Municipal, atenta contra un principio básico del PRI: le lealtad.
No es un señalamiento expuesto sobre las rodillas, sino en los hechos.
Un grupo de ex alcaldes, entre los cuales se incluye a Saúl Muñoz, Cruz Uvalle y René Lara, apoyan abiertamente a Juan Bustos, para que ese partido lo postule como su candidato a la silla del poder local.
Lo anterior no tiene nada de raro en el escenario preelectoral que se vive en todo el Estado, pero en cambio sí tiene altas posibilidades de que el PRI sea víctima de quienes lo traicionaron no hace mucho tiempo.
Todos los mencionados, incluido quien impulsan a la candidatura, respaldaron abiertamente al candidato del PAN que años atrás se postuló en las boletas electorales como “Toño Láminas”. Todos también, le ayudaron a bloquear la carretera para reclamar un presunto fraude en las urnas.
Hoy, en un intento de dar “carpetazo” a esa traición, mueven lo que esté a su alcance para obtener la decisión a favor de Bustos.
No sé si lo conseguirán, pero si se evoca el discurso de Baltazar Hinojosa el día de su registro como precandidato a gobernador, se debe recordar una parte medular de ese mensaje. Palabras más, palabras menos:
“En el PRI no tiene cabida la deslealtad. La lealtad es un valor indispensable en el Partido…”
Ojo PRI, ojo tultecos…
Twitter: @LABERINTOS_HOY




