15 febrero, 2026

15 febrero, 2026

Crónica urbana

Un alcalde decimista

Crónica urbana

Si alguien sabe contar en décimas es Fernando Méndez Cantú, caballero de a caballo, rejoneador de la vida y sobre todo un amigo. Servidor público, conversador y deleite con sus versos, Fernando, el Contador, ahora es alcalde en una ciudad metida al fondo de su entraña. Un presidente municipal bien nacido y muy buena reata con los muchos amigos que tiene.

El destino político lo tiene ahora como el jefe de la comuna y desde su silla de edil, le toca echarse unas buenas manganas y chavindear al son de Victoria, Tierra Querida. Los ciudadanos, los colonos, los grupos de poder citadinos están ahora en brazos de las décimas como respuestas en un decálogo que puede bien comenzar con un buen saludo y abrazo a la comunidad.

Alegre, simpático, siempre risa en mano o mano abierta para sonreír y servir.

Estoy seguro que ante los difíciles días de ajustes económicos en el municipio, el alcalde trivadir tendrá buenas troneras para responder a las peticiones de los comunitarios cuerudos que exigen mejores servicios.

Se trata de servir con lo que se tiene y servir mejor ante las espectativas que se presentan en la problemática de la ciudad cueruda.

Verdaderamente hombre de a caballo desde niño, ha sido de una entrega en los tiempos administrativas que le ha tocado formar.

Administrador de hacienda en el aeropuerto de la Ciudad de México, Director del DIF, primer síndico y amigo. Fernando Méndez Cantú es un auténtico huapanguero, gestor de las tradiciones culturales de la huasteca potosina, veracruzana, queretana y tamaulipeca. Señor de versos, de bien rimada amistad, Fernando Méndez Cantú, del meritito 18 Rosales es el Alcalde de mi Ciudad:

«Por eso aquí lo saludo

que no se haga el occiso

y que se moche muy pronto

con un almuerzo de guisos».

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