Aunque la ausencia de un contrincante de peso en el proceso de elección interna ha convertido a Germán Pacheco Díaz en virtual candidato único del PAN a alcalde de Tampico, la realidad es que el ex diputado federal es un abanderado que carece de la fuerza para disputar al tú por tú a la profesora Magdalena Peraza Guerra el gobierno de la ciudad.
E
s evidente que, tanto al interior como afuera de Acción Nacional, las simpatías de las que goza el aspirante panista son precarias.
Ciertamente el precandidato tiene de su lado, entre otros factores, el malestar social causado por la crítica situación económica, el de los priístas que no están de acuer-
do con la candidatura de la Maestra y la determinación de la mayoría de los grupos políticos del partido blanquiazul a impedir a toda costa el regreso de la ex alcaldesa a la presidencia municipal.
Los ha unificado el interés de cobrarle la factura de haber utilizado las siglas del PAN para acceder a la alcaldía porteña y luego apoyar a los priístas Gustavo Torres Salinas y a Paloma Guillén Vicente para que llegaran, el primero a alcalde en los comicios del 2013, y la segunda a una curul del Congreso de la Unión en los del 2015.
Por primera vez en muchos años, todas las facciones panistas, los notables, las Cocopas, el Químico Sergio Salazar, los ex alcaldes Diego Alonso Hinojosa Aguerrevere, los Meza López, los González de la Maza, la ex candidata a diputada federal, María Elena Figueroa Smith y familia, y hasta una buena parte de la militancia, apoyarán a Pacheco Díaz.
Sin embargo, a decir de las encuestas, el respaldo resultaría insuficiente para que el discípulo superara a la maestra el 5 de junio.
Insuficiencia que podría aumentar si, como parece, en el afán de darle una amplia participación a representantes de la sociedad civil, el alto mando se empeña en imponer a María del Carmen Tuñón Cosío o a María de Jesús Arroyo Gurrola como candidata a diputada por el distrito del sur, en lugar del regidor con licencia Miguel Pérez Álvarez, ya que, como
ha sucedido en Ciudad Madero con la designación de Joaquín Hernández Correa candidato a diputado, la decisión está causando malestar en las bases panistas.
Pero mientras llega la hora de las campañas constitucionales, los candidatos y los partidos políticos tendrá que lidiar con la restricciones impuestas por la reforma electoral a lo largo de los próximos 35 días, lapso en el que no podrán realizar actividades proselitistas ni llamar a los ciudadanos a sufragar.
Además de que están impedidos para contratar y difundir propaganda o cualquier otra forma de promoción personal, tampoco podrán llevar a cabo marchas ni realizar mítines y reuniones, ya que, a aquellos que violen las disposiciones legales se expondrían a que las autoridades electorales les negaran el registro o se los cancelaran, si ya lo hubieren obtenido.
Están autorizados para ofrecer conferencias, reunirse con empresarios, comunicadores y discutir temas de interés público, a condición de que no llamen a la gente a votar ni hagan proselitismo, que no tengo cómo le harán sin promover su imagen pública.
Después de 18 días de mantenerse alejado de los reflectores, por otra parte, el diputado Eduardo Hernández Chavarría reapareció ante los medios para dar a conocer una noticia que a muchos les pareció incómoda y habrían preferido que se mantuviera en el anonimato, que el gobierno de Egidio Torre Cantú concluirá el sexenio con un adeudo de entre 11 mil y 12 mil millones de pesos.
En su calidad de Presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso del Estado y uno de los principales aspirantes a candidato a presidente municipal del puerto jaibo, el legislador, sin embargo, matizó el reporte al precisar que se trata de un débito manejable, aunque la verdad es que la información no fue del agrado de los priístas allegados al mero preciso de la entidad.
En asuntos de otra índole, la pregunta que empiezan a hacerse los trabajadores de Pemex del país es ¿qué van a celebrar el próximo 18 de marzo, día del 78 aniversario de la Expropiación Petrolera?




