El semanario Proceso convirtió en libro la excelente investigación de Hilda Nucci y Ernesto Villanueva relativa al alto costo económico que representan los ex presidentes de la república. En el adelanto de la obra denominada “Los parásitos del poder” se precisa que cada uno de los que ejercieron el máximo cargo reciben de por vida privilegios inalcanzables para la mayoría de los mexicanos como es una pensión cercana a los 250 mil pesos mensuales, gastos de servicios médicos mayores tanto para ellos como para sus familias, además de ayudantes, secretari@s, guardaespaldas, vehículos de lujo renovables cada año, por supuesto combustible y todo lo que una patria agradecida puede ofrecer a esta clase de próceres en retiro, por los días de los días.
Por ahora en tal condición se encuentran Luis Echeverría, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, cuyas existencias significan cuantiosa sangría para el país en cifras no imaginadas. En este sentido el escribidor pregunta, ¿el resto de la clase política goza de semejantes privilegios?. La respuesta es positiva si consideramos que el derecho a un “retiro digno” es uno de los renglones mejor cuidados por aquellos que cumplidas las respectivas encomiendas dejan los cargos públicos para pasar a la vida civil. Y como ellos hacen las leyes a las leyes nos atenemos. De todo esto existen evidencias en los distintos acuerdos legislativos.
El asunto es que la manutención exagerada de los políticos en retiro es otra de las grandes tragedias que sufre la nación. En este aspecto en “Los parásitos del poder” se hace una comparación con lo que sucede en 21 países de los más desarrollados y de acuerdo con los investigadores los resultados son sorprendentes puesto que solo México registra esta situación. Por cierto no hace mucho el columnista observaba un reportaje de una país europeo, creo que Finlandia, donde los diputados que llegan a la capital habitan modestos departamentos, donde incluso duermen en literas, se cocinan sus alimentos y lavan su ropa, además de que sus salarios son iguales a los de cualquier obrero término medio. Y de viajes al exterior, vehículos o seguros pagados por estado, cero.
PODER INSACIABLE
En cambio en nuestro país padecemos congresos depredadores, sobre todo los federales, que quisieran tragarse los presupuestos en unas semanas. Y de hecho lo consiguen. Una de las últimas noticias por ejemplo, es que en la cámara de senadores disminuyeron ¡cien pesos! la dieta de sus integrantes. Sea que en lugar de 117 mil 500, ahora reciben cien pesos menos. Esto solo en el rubro “dieta” porque con sueldos y otras “extras” se embolsan no menos de 300 mil pesos cada mes. Ahora que si pertenecen a la élite privilegiada la cifra se dispara hasta quien sabe que secretas cantidades.
En el caso de los ex presidentes el supremo gobierno argumenta que durante su sexenio pusieron alma, corazón y vida en su afán de conducir a México por los escabrosos caminos del desarrollo y por lo tanto tienen derecho a un descanso feliz y sin mortificaciones. Lo justificarán otros políticos en apego a su interés solo que la realidad es muy distinta.
Nomás para empezar el empobrecimiento de las mayorías ha sido en relación directa al enriquecimiento de una oligarquía donde se entremezclan políticos y empresarios. ¿Y qué tal
el combate a la corrupción que sirve de tema a todos los partidos pero que nadie se decide a entrarle?. ¿Qué han hecho los ex presidentes y todos aquellos que han utilizado las institucionales en objetivos muy distantes al desarrollo y mejor calidad de vida nacional?. En este sentido yo digo y sostengo que antes de otorgar pensión de reyes a los ex presidentes debieran ser enjuiciados por el daño causado a la república. Echeverria por ejemplo, envejeció tranquilamente en su casa de san Jerónimo a pesar de la condena motivada por los sucesos del 2 de octubre y del 71 que libró precisamente por su influencia y protección del poder.
SUCEDE QUE
No cabe duda que Manlio Fabio Beltrones es una estrella del espectáculo. Y es que antes de apersonarse en el acto donde se eligió al candidato a gobernador de Tamaulipas de su partido, hizo “contundentes” declaraciones en la capital del país relativas a la economía popular. “Exigió” entre otras cosas, impedir cualquier abuso en el incremento de los productos de la canasta básica otorgando tooooda su confianza a las autoridades respectivas. Seguro que Manlio no va al super, de hacerlo sabría que desde hace varios meses el costo de los alimentos se disparó a no menos del 30 por ciento y que de acuerdo con el INEGI ahora mismo al 60 por ciento de la población no le alcanza para adquirir lo necesario a su sobrevivencia. Lógico, con un salario mínimo de hambre que registra aumento de algo más de dos pesos cada año. Me cai que el líder del tricolor ni la burla perdona…Mientras tanto en España se confirma la ayuda extrema que prestó el gobierno mexicano para la liberación del ex gobernador Humberto Moreira.
Lo dijo este lunes el periódico “El país”, el más respetable y respetado de aquellos andurriales tras realizar seria investigación que involucra hasta a la PGR. Después de esto y por obvias y sobradas razones, el columnista insiste en que Moreira difícilmente regresará a España.
Quizá le pase lo que a aquel indocumentado a quien las autoridades gringas obligaron a jurar que no volvería a los EU. Respuesta del paisano: “No solo juro, ¡que me lleve la tiznada si regreso!”.
Y hasta la próxima.




