31 diciembre, 2025

31 diciembre, 2025

Circos están ‘en la cuerda floja’ y sin red

Empresario circense narra que han tenido que innovar para sobrevivir luego que se retiraron los animales, pero no es fácil porque a veces no sale ni para pagar los sueldos

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El futuro de los circos está en la cuerda floja.

Desde el mes de julio del año 2015, cuando entraron en vigor las reformas y adiciones a la Ley General de Equilibrio Ecológico, Protección al Ambiente y la Ley General de Vida Silvestre, se descubrió que la alegría de los circos no eran los payasos, sino los animales que hasta los empleados criaron como hijos propios y ahora les lloran.

Rachel Fernández, cuarta generación de empresarios circenses, está en Victoria. Es la primera vez que el Circo Norteamericano llega a la ciudad sin animales y cuando se le cuestiona por ellos salta a la vista su emoción.

«Desde que se subió la ley fue duro entregar a los animales, porque son ejemplares que nosotros criamos, ellos no nacieron en la vida silvestre, mucho menos los sacamos de ella, fue muy duro, fue como dejar a un hijo», declara mientras muestra los rasguños que provocaron algunos cachorros de tigre en sus brazos cuando les alimentaba o jugaba con ellos.

En el ámbito profesional aún es difícil porque aseguran que la gente quiere y pide animales, el nuevo concepto no lo entienden…

«Se busca la manera de ir inovando, pero aún así a la gente no le termina de gustar el circo sin animales, y poco a poco se sacan ideas de compañeros en Europa, en Estados Unidos, para ofrecer al público un espectáculo nuevo entre lo tradicional y lo moderno».

El circo de la familia Fernández, llegó a contar con tigres, león, camellos, bactriano y dromedario, diferentes tipos de monos, llamas, caballos y un elefante.

La familia Fernández cuidó hasta el último momento sus animales al grado de conseguir un convenio con un zoológico privado para que los animales quedaran en resguardo, el resto está en un rancho privado de la familia.

«En nuestro caso hicimos el convenio además porque no los quisimos entregar ya que no teníamos una garantía de su destino, sólo decían que los debíamos entregar porque ya no podíamos trabajar con ellos. Debíamos entregar la lista de nuestros animales sus especies y ejemplares. Entregaríamos la lista a las autoridades y ellos junto a los zoológicos decidirían con qué animales se quedaban. No aseguraban nada, de hecho en Puebla hace tres meses se aplicó la inyección a 20 ejemplares de animales porque no tenían espacio ni las posibilidades de seguir con su mantenimiento. Esa era una opción, la otra era entregarlos en México al Partido Verde Ecologista».

La familia Fernández llegó a tener hasta 20 ejemplares de tigre, entre blancos, golden y amarillos.

«Nos dejaron con muy pocas opciones, ellos están ahora en el rancho, como si estuvieran en un zoológico privado. Y de hecho el circo aún sin ellos debe dar para seguir con su manutención y eso a veces ya es difícil».

Rachel, recuerda una noche en que llegaron a una ciudad con conflictos de violencia. La función iniciaba a las 20:00 horas y nadie llegó al espectáculo.

«Ese día no tuvimos para los sueldos y cuando eso pasaba hacíamos cooperación para que los animales comieran. Si hacía frío los resguardábamos en su carpa zoológico con calentones, les poníamos ventiladores en tiempo de calor, son animales que no están acostumbrados a vivir a la intemperie, por eso ahora se les mueren en los zoológicos, porque ellos no vivieron así, nacieron en el zoológico».

Rachel, por la trayectoria familiar circense conoce la forma como muchas especies de animales exóticos llegaron a México. Así los zoológicos adquirieron muchos de sus ejemplares, y eran una especie de zoológico ambulante en los pueblos apartados.

«Mucha gente se regresa ahora porque vienen a ver animales y ahora no los tenemos. Recuerdo cuando era niña que apenas estábamos levantando las carpas y la gente venía a ver a los animales. De hecho el circo con animales en Europa es Patrimonio Nacional y no sé por qué en México nos ven como explotadores».

Herraron la información, asegura, «Los videos e imágenes que pasaban hasta en el cine, eran imágenes de hace más de 20 años, ahora tenemos reglas que nos rigen por Semarnat, Profepa, tienen chips de registro. Los entrenamientos que se presentaron de hace 30 años eran de castigo, ahora son a base de premio – estímulo – constancia, a los tigres por ejemplo los entrenábamos con pollo, sin quitar sus comidas diarias.

 

No les enseñamos cosas distintas que lo que ellos ya hacen en su habitat, pero en el circo se ve bonito con las luces. Si maltratáramos a los animales, eso se notaría en la pista. Hasta el comportamiento de los perros cambia con maltrato. Los animales tendrían miedo «.

Al final ni abrir los ensayos al público, ni las marchas en el Distrito Federal valieron para frenar las reformas.

Sólo una marcha fue televisada, hubo censura.

Ahora la vida de más de 242 empresarios circenses, su familia y empleados se balancea sin red.

 

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