Extraña la democracia derivada de nuestras las leyes electorales: grandes explosiones de gente, seguidas por lánguidos periodos de silencio. Mientras tanto, el team del futuro sigue en el horno de los palomeos y de los descartes.
Pregunto:¿en el escritorio de Balta, aprobarán los más capaces?. Algunos tal vez, no tendrán lo que ellos pidieron. Otros, seguramente, recibirán la oportunidad inesperada. Pero a final de cuentas, Baltazar Hinojosa estará en condiciones de presentarle a los tamaulipecos, el equipo con el cual se propone ganar la elección constitucional.
Nunca como antes, la integración de un grupo de operadores había sido tan sigilosa. Se está cuidando hasta el menor detalle, en materia de prudencia y de hermetismo. Esperemos que ya en el terreno de las acciones, los equiperos baltistas desquiten con creces el misterio y el nerviosismo que se tuvo que pagar por ellos.
La inercia de los nombramientos, tiene ya sus primeras repercusiones en los medios. Muchos de estos varones mediáticos, hombres poca fe, le han empezado a dar vuelo al vacuno en sus espacios informativos. El hombre de la cornamenta, se sabe, trae la chequera bien lubricada, no sabemos si sea aceite quemado, pero de que trae con que prender fuego, trae.
Ayer en una charla con gentes que participan en este tema, me dicen que se trata de darle celos al PRI. Pero que ya arrancando el candidato tricolor, todos van a correr hacia el lado más rentable del porvenir. Y que el rumiante color pitufo, se va a quedar solo. Eso es lo que pronostican.
Tendremos que ver, con quien se la juegan las familias de la prensa, la radio y la televisión. Ante todo, debemos de aceptar que, no son políticos, sino empresarios. Los medios en Tamaulipas, tradicionalmente han sido aliados de la cultura priísta. En esta ocasión, a muchos podría ganarles la tentación.
Por supuesto, cada quien está en posición de hacer su juego. Para eso existe el libre albedrío. Yo diría que lo que falta es un interlocutor visible. Porque tampoco se trata solamente de pesos y de centavos, sino de coincidencias y de confianza. Una frase que puede orientar, en caso de que haya confusión, es la célebre advertencia de Manuel Cavazos Lerma: “Nunca cambien camino por vereda”.
Como le digo, la guerra por el poder sexenal, ya se echó a rodar. En lo individual o en lo colectivo, los tamaulipecos escogerán su propia trinchera.
En el caso de los medios corporativos, algunos, como lo hizo Ulises en la Odisea, tendrán que atarse por si solos a sus barcos editoriales, para evitar lanzarse al mar azul, atraídos por el canto de las sirenas.
Lo cierto es que ahorita, CV se da el lujo de que le den espacios importantes. Pero conforme avancen las cosas, podría sentir el descontón mediático, y será entonces cuando ponga el grito en el cielo.
Por lo pronto, Cabeza ya le ha pedido chiche a la industria mediática de Tamaulipas. Promete el oro y el moro. Y les suplica que no lo madreen sobre todo en sus flancos débiles de sus expedientes y sus negocios.
Aquí y en China, el poder es para ejercerse. Las únicas que tienen actualmente un poder real en Tamaulipas, son las empresas mediáticas. Ellas serán las encargadas de reafirmar imágenes o modificar tendencias. Hay un sexenio que ya se va, y otro que aún no llega. Vivimos en el limbo.
Los medios se encuentran frente a la augusta ruleta del futuro: el gran croupier del casino político, lanza su clásica exclamación: ¡Hagan su juego señores!
¿Cuerno azul..? o..¿Chaleco rojo?
LA INSEGURIDAD EN LA AGENDA PARTIDISTA
Finalmente, el tema de la inseguridad se está abriendo paso, y los políticos empiezan a declarar en torno a su presencia en la vida social de Tamaulipas. No se le puede ignorar, solamente los funcionarios de Bucareli parecen voltear hacia otro lado.
Lo cierto es que, si una responsabilidad tienen los partidos, es la de proteger a sus candidatos ante algo tan elemental como es su seguridad física. Las membresías políticas harían mal en ignorar las dimensiones de un problema que es objetivo, y está presente en la realidad, pese a que algunos pretendan cerrar los ojos.
POSDATA: Bladimir Martínez Ruiz, se dejó ver en el espacio del Martins. Nos saludamos, y con ello firmamos un armisticio que tal vez durará seis años, o bien nos abrirá alternativas de verdadera amistad. Blady en la política y yo en los medios, ambos nos hemos reencontrado en las campañas. En la de Geño, hubo un buen saludo. De aquello, han pasado ya casi doce años. En esta de Balta, compartimos también afinidades.




