Ayer, bajo una diáfana mañana dibujada por el árbol de motas rosadas como si fuera un jardín japonés en el Museo de Historia Regional, se abrió la “Biblioteca Raúul García García”. Un sitio para el saber y el hacer de los libros de Tamaulipas Historia de Un Gran Estado.
Allí, donde otrora fueron las barracas de la vieja guarnición militar, es hoy en un giro de las cosas que son historia de esta tierra un espacio para la lectura bajo el nombre de nuestro inolvidable profesor de civismo en la Secundaria, Normal y Preparatoria del Estado.
Parco al hablar, delgado, lector que admiraba a Walt Wihtman en sus “Hojas de Hierba”, y que el propio historiador llamaba “El Buen Poeta Gris”, en unos de sus prosas que integraban el periódico Matices, bajo la férula de David Celestinos Isacs, Ramón García Zurita, Homero Pérez Alvarez y el profesor Raúl.
En sesentas Matices fue un periódico de vanguardia literaria y artística, un tabloide, con dibujos grabados originales de García Zurita, Ignacio Yapes, José Santos Sánchez, Espejo Loperena, entre otros jóvenes artistas de México que confluyeron en la Casa del Arte.
Animador de la investigación antropológica, histórica, ya de campo, ya libresca, Raúl García García, hace brotar la idea del Museo de la Universidad, que más tarde sería pie de consolidación del Instituto de Investigaciones Históricas de la UAT, donde personajes señeros como Reséndez, Juan Fidel Zorrilla, Carlos González Salas darían alas al perfil histórico del estado.
En secundaria le apodaban la “amiba”, por su aspecto delgaducho. Era respetado por sus dotes intelectuales. Tío del pintor García Zurita, fue un hombre de lecturas, de palabras de poeta, de noble enseñanza que queda en nuestra memoria.




