MATAMOROS, Tamaulipas.- Además de repatriar a 104 mexicanos entre la lluvia y el frío registrado el miércoles por la noche, los funcionarios estadounidenses de Migración tiraron al suelo las artículos que traían consigo los connacionales, lo que ocasionó que se mojaran.
Este jueves, los deportados que se quedaron en Matamoros pusieron a secar sus pertenencias en las instalaciones de la Central de Autobuses Lucio Blanco antes de partir a sus lugares de origen.
Julio de Jesús Sánchez López, uno de los migrantes que fue remitido esa noche, narró cómo fueron expuestos por agentes del país vecino que efectuaron el evento de repatriación en horas no aptas y bajo un
clima poco propicio.
“Estaba lloviendo y nos bajaron del autobús, sacaron nuestras cosas y las tiraron todas al suelo y se mojaron, fue un agente que las tiró”, declaró el entrevistado que esperaba partir este jueves a su natal San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
La persona, que entró por el estado de Arizona y fue detenido en Pensilvania, en el 2015 junto con 4 migrantes más, expuso que retornará a la entidad donde nació para dedicarse a la agricultura y no volverá intentar internarse en Estados Unidos.
“No nos respetaron, nos tiraron las cosas en un charco y se mojaron todos. No ya no regreso a Estados Unidos, ya con eso”, dijo.
Este jueves arribaron dos visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para documentar los abusos y entregar el documento a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para que intervenga.




