Existe la impresión de que el candidato tricolor a la gubernatura ha sido cauteloso en la repartición de responsabilidades para la campaña que se avecina. Cierto es que los nombres de quienes integran el primer círculo son del conocimiento público pero nada más. Llama la atención entonces este hermetismo que de alguna manera limita el activismo que con todo y el mandato legal ya debiera filtrarse por los poros ciudadanos, como ha sucedido siempre, como ha sido la costumbre. No olvidar que serán menos de dos meses aunque es de esperar que para el inicio de la gira respectiva se hayan superado las diferencias entre quienes contendieron por la candidatura finalmente lograda por Balta. Pareciera también que la estructura partidista no aprovechó cabalmente el tiempo que duró la campaña interna de febrero. Quizá no se requiera porque la militancia y profesionalismo del candidato le colocan en camino de la victoria, si es que no hay impredecibles, desde luego.
El asunto es que casi estamos a la mitad de marzo y la operatividad tricolor rumbo a la gubernatura se maneja con tanta discreción que ni se nota. Una de las interrogantes es sobre el coordinador de la campaña. ¿Será Toño Martínez?. Hasta ahora todas son especulaciones mientras en el bando contrario hacen esfuerzos para contener el ganado vacuno.
¿MUJERES E INDEPENDIENTES EN TURNO?
México cambió. Ya no existe el nacionalismo revolucionario del que tanto presumieron los regímenes anteriores a Miguel de la Madrid mientras el país se encuentra en el punto G de la confusión sin saber con exactitud de qué parte están las instituciones utilizadas para todo, menos para prodigar mejor calidad de vida a las mayorías, presionadas quizá por la globalización que ha convertido a la república en solo referencia de explotación por parte del capital nacional e internacional con la colaboración de una clase política de reducidos y egoístas alcances. Sea que del México viejo tan poco queda que hasta la Constitución (conocida también como “carta magna”), se mantiene como el parche de la simulación lo cual es preludio para que cualquier día de estos amanezca convertida en simple pieza de museo. No olvidéis que la posibilidad de un nuevo documento circula ya por pasillos y curules de los legislativos que ansiosos y de rodillas esperan la orden presidencial.
México ha cambiado insisto, pero adecuándolo al interés de la gran burocracia convertida en una cofradía de partidos que no ven más allá de las asignaciones económicas que les corresponde por su participación en el juego de la democracia, como si el honor republicano se hubiera convertido al realismo monetario que también afecta a quienes viven de la política. Recordad que los partidos son envidiable fuente de empleo para aquellos que sueñan encontrar la mejor oportunidad de su vida. En este sentido si buscamos ejemplos caeremos en la telaraña del sistema o mejor dicho, en la razón de su existencia cotizada en euros y dólares.
De manera que los partidos y sus miembros más distinguidos son lo más beneficiados de este proceso desintegrador, por ello la dignidad política dejó de ser moneda de cambio institucional para instalarse en el tablero de la depreciación. Basta mencionar las mentadas “alianzas” entre partidos que sin escrúpulos buscan la manutención pública reflejada en la generosidad de las nóminas oficiales, como el mejor botín en estos tiempos de feroz competencia por sobrevivir. Es la guerra del desempleo.
Sin embargo frente a esta tendencia el poder civil busca y encuentra respuestas, por ahora en dos opciones: candidatos independientes y la confianza en el valor moral de las mujeres donde Josefina Vázquez Mota ya hizo camino. No es fortuito, por ejemplo, la aceptación en principio de Margarita Zavala y de Jorge Castañeda como aspirantes a la presidencia de la república. Jorge ya lo intentó en otras condiciones mientras que Margarita aprovecha su capital político al margen de la enorme calidad moral que garantizaría el honesto manejo de la administración pública. Ella y él podrían ser candidatos independientes. Aunque la experiencia la tenemos muy cerca con el arribo de un gobernador “bronco” que aunque criticado y sometido al capricho de Los Pinos, Gobernación e importante sector de la aristocracia neolonesa, no deja de ser producto de una manifestación ciudadana con alto significado democrático. Jaime Rodríguez no es un fenómeno “atípico y aislado” como quiere aparentarlo el supremo gobierno, sino expresión viva del hartazgo popular que recorre, caminos, brechas y veredas.
Esto puede ser inicio de algo tan importante como la desaparición de los partidos, al menos de los tradicionales, que solo han servido para mostrar la penosa condición humana de sus dirigencias. ¡Órale!.
SUCEDE QUE
Al gobernador veracruzano Javier Duarte solo le faltaba enfrentarse a los universitarios pero ya lo hizo. ¿Qué esperan de Los Pinos para renunciarlo?. Solo que desde allá “mesmo” estén preparando el arribo de la oposición al vecino estado…Mientras tanto les asusta lo que dice López Obrador pero más les asusta pensar que pudiera ser presidente de la república justo cuando empieza a despertar el México “bronco” del que hablaba Reyes Heroles.
Y hasta la próxima.




