MATAMOROS, Tamaulipas.- Después de que quedó vaciado, el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 3 Noreste, ubicado en Matamoros, será ampliado, anunció la Secretaría de Gobernación (Segob). Esta obra se realizará junto con trabajos similares en el Altiplano, localizado en el Estado de México; Occidente, en Jalisco y Noroeste, en Nayarit.
Este proyecto se aplicará en las cuatro cárceles más antiguas del país, para lo que se solicitó un monto inicial de 77 millones de pesos. En el caso matamorense las labores se harán en 12 mil 500 metros cuadrados, de acuerdo al documento que entregó el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En diciembre de 2015, la Policía Federal (PF) desalojó a los 871 presos del penal de Matamoros. El cefereso tamaulipeco, inaugurado el 29 de junio de 2000, es el que más riñas tuvo en el país, con 124 de las 734 registradas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
La Segob registró en febrero de este año proyectos de inversión que suman 777 millones de pesos para ampliar las instalaciones referidas. Se especificó que el monto se ejercerá durante los años 2016 y 2017, mediante la calendarización de obras y movimiento de la población carcelaria.
“Los ceferesos están funcionando, pero con deficiencias en sus áreas administrativas, áreas técnicas y áreas complementarias, ocasionando una operación que no llega al cien por ciento de efectividad. Lo anterior por una infraestructura insuficiente, causando la inadecuada clasificación criminológica y separación por condición jurídica, lo que confirma la urgencia de resolver las dificultades de sobrepoblación y hacinamiento, en penales locales y federales”, explicó OAPRS en el proyecto ejecutivo.
Como parte de la planeación de las obras, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) reacomodó los 24 mil 466 reos de los 24 penales federales. A pesar de que solo se ocupa el 70 por ciento de la capacidad total de 34 mil 648 personas, 7 de las cárceles tenían una sobrepoblación de hasta 56 por ciento.
La sobrepoblación estaba en los penales del Altiplano, Occidente, Matamoros, los módulos masculino y femenino de Tepic, Villa Aldama y Hermosillo. En el último cuatrimestre de 2015, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) vació los ceferesos de Matamoros y Monclova.
De acuerdo al presupuesto de egreso de la Federación, en el apartado programas y proyectos de inversión 2015, se destinó 851 millones 619 mil 203 pesos para la construcción de los cuarteles para los elementos de la Policía Federal y custodios. Estas áreas, con capacidad para 400 policías y 200 celadores, se levantarían en los centros de Occidente, Noreste y Noroeste.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos indica que el cefereso de Matamoros es el octavo con peor calificación del país. Las condiciones de vida son más bajas que en el complejo Islas Marías y un poco mejor que en Huimanguillo, Tabasco.
“El DNSP, si bien cumple con reflejar un estatus de las prisiones, debe tener un impacto positivo a fin de que sea un instrumento útil para determinar las políticas que determinen las acciones de mejora de los centros”, afirmó el Ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez.
Para el titular de la CNDH, la crisis penitenciaria se debe a la falta de una adecuada política nacional que atienda los grandes rubros que constitucionalmente debe observar y cumplir.




