21 enero, 2026

21 enero, 2026

«Cada 3 años»

Diagnóstico Político

Cada 3 años y, precisamente cuando los alcaldes están por terminar su periodo de Gobierno, suceden en algunos cabildos de la entidad, sucesos raros e inexplicables que, hasta la fecha, ninguna autoridad a podido desentrañar. Los misteriosos fenómenos que ocurren son los siguientes:

1.- Se evaporan todos los fondos municipales, y las cajas fuetes desaparecen o quedan totalmente vacías.

2.- Se elevan a 50 kilos las facturas pendientes de pago, y se esfuma el dinero correspondiente a las últimas participaciones que reciben los ayuntamientos.

3.- Los vehículos oficiales huyen de las alcaldías o se quedan sin motor, sin llantas, sin radios, sin puertas y sin volante.

4.- Las computadoras, los aparatos de aire acondicionado y las alfombras, adquieren alas y salen volando por las ventanas de los ayuntamientos.

5.- Los almacenes de materiales son saqueados por fantasmas voraces, se paralizan totalmente las obras municipales, y los equipos de construcción son rematados en San Luis Potosí, Monterrey o Querétaro.

6.- Se expiden nombramientos a última hora, se otorgan plazas definitivas por montones, y se extravía el dinero destinado al pago del aguinaldo anual de los empleados.

7.- El Congreso y la Contraloría Estatal anuncian una terrible catarata de auditorías y manifiestan que impedirán los excesos del “Año de Hidalgo”, amenazando con castigar a los corruptos, “caiga quien caiga”.

8.- Los nuevos alcaldes de dichos municipios toman posesión, y llegan presurosos y entusiastas esperando encontrar millones de pesos en los bancos para cumplir sus compromisos de campaña, y al comprobar que ni un mísero centavo quedó en las cajas, se desmayan de coraje y se les caen los “chones” de la decepción.

9.- Las familias, socios, cómplices, partidarios y toda la morralla que asedia a los nuevos alcaldes se enferman de angustia y decepción, porque el pastel del Municipio resultó un fraude, una burla y un fracaso.

10.- Ante el rudo shock sufrido por los nuevos alcaldes, al comprobar la lamentable miseria del Municipio, sus médicos les recetan de inmediato Prozac, Activan y Lexotan, que son medicamentos que seguramente les ayudarán mucho, porque son las llamadas “pastillas del importamadrismo”.

11.- El Gobierno del Estado es presionado por los nuevos alcaldes, quienes desesperados y pordioseros, lloriquean por un crédito puente para echar a andar las elementales funciones de los municipios.

12.- Los alcaldes salientes de los citados municipios se fugan felices y contentos, con sus cuentas públicas aprobadas, y la mayor parte de ellos ingresa al selecto club de los millonarios, cumpliéndose así un ciclo más de democracia con justicia social.

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