MATAMOROS, Tamaulipas.- Hasta tres horas ha tardado el Instituto Nacional de Migración (INM) en documentar a los repatriados lo cual les complica su salida de la ciudad de Matamoros, ya que es por la noche cuando pueden trasladarse a la Central de Autobuses Lucio Blanco.
A la par de que las autoridades de los Estados Unidos incumplen con efectuar las deportaciones diurnas, el INM tiene deficiencias para registrar a los migrantes que ocupan el documento para realizar diversos trámites.
El encargado del módulo de atención de la Diócesis de Matamoros, José Ángel Vargas Sierra, expuso que hace unos días los mexicanos arribaron a la dependencia a las 7:00 de la tarde pero hasta las 10:00 de la noche se les terminó de apuntar.
Indicó que los remitidos de Estados Unidos le expresaron que sólo había una persona para desarrollar esta actividad burocrática que se requiere para que los recién llegados puedan acceder a diversos programas de asistencia.
Dijo que era un grupo de 28 personas las que tuvieron que aguardar por tres horas que se les entregara su constancia y mientras unos lograron irse de la ciudad, los demás se resguardaron en la Casa del Migrante.
El módulo de repatriación en el INM está a cargo de Juan José Peña Ramírez, quien tiene poco al frente de este departamento, según señaló el entrevistado.




