26 marzo, 2026

26 marzo, 2026

Solo carencias heredarán los ayuntamientos

Una nómina que absorbe hasta el 40% del presupuesto, deudas ancestrales, servicios públicos tronados y nuevos sistemas de contabilidad rígidos, harán imposible que den cumplimiento a sus faraónicas promesas
Facebook
X
WhatsApp

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Los candidatos a presidentes municipales encontrarán un escenario de carencias, deudas y falta de dinero que harán imposible cumplir sus promesas que van desde mejorar la seguridad y los servicios públicos hasta dar transporte público gratuito para estudiantes, becas a emprendedores, trabajo a desempleados, y más becas para estudiantes, madres solteras, etcétera.

Una mirada a los gastos, las reglas de operación de los distintos fondos, la magra recaudación de impuestos municipales, el tamaño de las nóminas, los gastos en electricidad, bacheo, limpia, resulta que la capacidad económica de los municipios es mínima, al menos para emprender obras faraónicas.

En Tamaulipas los 10 municipios más poblados, excepto Nuevo Laredo, tienen nóminas fijas que consumen entre el 31 y el 45 por ciento del total los recursos y destinan a inversión pública un 20 a 24 por ciento del total, en promedio por año desde 2011.

Pero los recursos que reciben de los distintos fondos públicos, no pueden utilizarse con total discrecionalidad, sino que cada uno debe dirigirse hacia un cierto ramo del gasto, mientras que las aportaciones estatales o federales, que frecuentemente requieren de que el ayuntamiento ponga una parte, están etiquetados para una obra o servicio específico.

Por ejemplo, los recursos del Fondo de Fortalecimiento Municipal que representan el 15 por ciento del total de los ingresos, no podría utilizarse para subsidiar transporte público a estudiantes o dar becas a emprendedores.

El Fortamun que representa un 15 por ciento de la aportación, debe invertirse en la generación de infraestructura como pavimentación, alumbrado público, drenaje y alcantarillado, mantenimiento de vías; construcción, rehabilitación y remodelación de espacios educativos, artísticos y culturales; construcción, ampliación y mejoramiento de los espacios para la práctica del deporte, entre otras acciones de infraestructura urbana y social.

Para que se liberen los recursos es necesario presentar una cartera de proyectos de las obras a realizarse con la totalidad de los recursos asignados a más tardar el último día del mes de marzo. Una vez presentados los proyectos no se pueden desviar los recursos hacia otras obras.

En el caso del Fondo de Infraestructura Social Municipal, debe dirigirse a obras agua potable, alcantarillado, drenaje, urbanización municipal, electrificación rural y de colonias pobres, infraestructura básica de salud, infraestructura básica educativa, mejoramiento de vivienda, caminos rurales, e infraestructura productiva rural.

De acuerdo a la Cuenta Pública 2015, de los poco menos de 800 millones que recibió Victoria en total, se invirtió en obra pública y fomento social el 17 por ciento, 133 millones de pesos, mientras la nómina superó el 42 por ciento y fue de 336 millones de pesos.

Nuevo Laredo, el Ayuntamiento con mayores recursos, paga la nómina más alta aunque ésta significa el 25 por ciento del total,  debido a que cobra participación en los impuestos de exportación, aún así no supera en inversión pública municipal el 18 por ciento, que en 2015 fueron unos 430 millones de pesos y poco más de mil pesos por habitante.

La inversión pública significa apoyo a infraestructura para escuelas, canchas deportivas, parques, electrificación, obras de agua y drenaje municipales, pavimentación, bacheo, banquetas, pintura de calles y áreas públicas, semaforización, etcétera.

Reynosa, Matamoros, Victoria, Tampico, Altamira, Ciudad Madero, Río Bravo, El Mante y Valle Hermoso, no superan los 380 pesos anuales por habitante, de inversión pública municipal.

¿PARA QUÉ ALCANZA?
Un camión recolector de basura nuevo y completamente equipado cuesta unos dos millones de pesos  por unidad, y uno usado, entre 800 mil y un millón y medio de pesos; una pick up patrulla equipada, no menos de 560 mil pesos; un semáforo de tres luces, con poste y conexiones, no menos de 20 mil pesos, dependiendo del tamaño del poste y si tiene tres o más luces.

Una barredora nueva se vende entre 800 mil a un millón de pesos y si se compran usadas, reparadas y con 20 años de servicio, como las que compró Victoria en 2015, se cotizan en unos 330 mil pesos; un camión de bomberos de “ataque rápido”, usado y en mediano estado, 500 mil a 600 mil pesos.

Pensar en ofrecer transporte gratis a los 124 mil estudiantes de todos los niveles que hay en Victoria, significaría una erogación semanal (Sólo dos pasajes por persona y de lunes a viernes) de más de siete millones 400 mil pesos y anual de casi 290 millones de pesos.

Para tener una adecuada vigilancia una ciudad como Victoria requiere de 200 patrullas y 400 policías, 100 y 200 respectivamente, cada turno, lo que sería una inversión de 110 millones de pesos en patrullas y 123 millones en salarios, sin contar contratación, entrenamientos, capacitación, mantenimiento de las patrullas, gasolina, armas, equipo de seguridad.

Becar a cada mil estudiantes cuesta no menos de 20 millones de pesos por año, sin contar los gastos de operación, para definir a los becados y administrar los pagos. 

Según datos que proporcionó el subdirector de Conservación del ayuntamiento victorenses, Luis Alberto Núñez Ríos, bachear un metro cuadro de calle cuesta de 330 pesos y Victoria tiene casi cuatro millones de metros cuadrados de calles que atender.

Promesas costosas:

• Camión recolector de basura nuevo:
Dos millones de pesos

• patrulla equipada:
no menos de 560 mil pesos

• barredora nueva:
cuesta entre 800 mil
a un millón de pesos

• camión de bomberos de medio uso:
500 mil a 600 mil pesos

• bachear un metro cuadro
de calle cuesta: 330 pesos

DESTACADAS