En 1997 surge un disco que revolucionó el Rock en español y vino a romper con esquemas y paradigmas que se venían realizando en los últimos años, la banda mexicana Molotov vino a imponer un estilo agresivo donde con sus letras incluidas en el álbum ¿Dónde jugarán las niñas?, imprimían pasajes de la vida cotidiana que nadie se había atrevido a hacer.
En ese CD, se incluían canciones épicas como la famosa “Gimme tha Power”, “Que no te haga bobo Jacobo”, “Chinga tu madre”, “Puto” y “Más vale Cholo”, en esta última surge la frase que le da sentido a esta columna: “No se peleen Men”.
Se me vino a la mente en estos últimos días esa oración, debido a las publicaciones y comentarios que se han vertido a propósito del Clásico Tamaulipeco que se juega esta noche en el Estadio Marte R. Gómez, el cual sirve como presentación del equipo de casa y tiene marco de “Amistoso”, aunque por lo visto, para muchos, de amistoso el juego no tiene nada.
El martes una página de Facebook llamada “Aguante Carajo”, que no está certificada y es realizada por aficionados a la Jaiba Brava de Tampico, compartió un estado donde amenaza que vendrá la Barra Terrorizer a buscar a los “Capos” (Líderes), de la Legión Plebe, vaya usted a saber para qué.
Al día siguiente, un comentario en una cuenta personal de un aficionado naranja llamó la atención y se convirtió en noticia nacional, ahí el individuo invitaba a la gente de Victoria a unirse a la caravana que tendrá la Legión Plebe para marchar hacia el estadio, pero haciendo desmanes y consumiendo sustancias prohibidas.
La Legión Plebe el jueves por la tarde lanzó un comunicado donde se desligaba de la publicación y condenaba cualquier acto de violencia. Además, un poco más tarde el aficionado de Correcaminos anunció que su cuenta habría sido hackeada y lamentó que la publicación lo esté afectando debido a que él no comulga con lo que ahí se escribió.
El enfrentamiento tenía mucho tiempo esperándose, desde el 2008 los dos equipos de Tamaulipas no se ven las caras en la categoría de Plata, en esa ocasión el encuentro se disputó en el Marte R. Gómez y terminó con empate a un gol, la naranja era dirigida por Joaquín del Olmo.
La pasión que genera el partido es historia, cierto, la rivalidad también es mucha y han existido pasajes muy grises entre las aficiones donde se ha vivido violencia.
El partido genera mucho pero, ¿De verdad vale la pena pelearse por un partido de fútbol?, son 90 minutos y nada más, ahí queda, el ganador se lleva mucha satisfacción y el perdedor se queda con la espina clavada y ya, nadie se va a morir por un resultado de fútbol, más en este caso que es amistoso.
Dejemos que la intensidad y lucha sea dentro de la cancha, los jugadores son los que tienen que poner esa garra para ganar el partido y darle la alegría a su gente, la lucha de afuera, no va al marcador, mejor dicho, el que pelea afuera de la cancha, automáticamente pierde.
Así que, No se peleen Men, sufrimos tanto por muchas razones, como para también llevar cosas negativas al deporte, algo que debe ser una fiesta.
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