1 enero, 2026

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Promesa imposible

Enroque

Pese a que, como es habitual cada vez que hay relevo en las cúpulas de las agrupaciones políticas, el virtual nuevo dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, se comprometió a encabezar un nuevo cambio en el partido que aún gobierna el país, la realidad, sin embargo, es que, a diferencia de lo que la experiencia recomienda, en el ex invencible parece que la idea de renovarse resultaría letal.

Dice el dicho que, bajo determinadas circunstancias, es necesario renovarse o morir, pero para los priístas esa opción sería un suicidio.

Como es del dominio público, tras de que el PAN lo sacó del gobierno federal en la sucesión presidencial del 2000, los jerarcas y estrategas del tricolor crearon lo que llamaron “nuevo PRI”, que era el mismo dinosaurio al que únicamente se le barnizó la fachada, pero que convenció a muchos ciudadanos y le ayudó recuperar la presidencia de la República.

Ahora, tras la debacle electoral del 5 de junio, vuelven a tratar de venderle a la sociedad la idea de que se creará un PRI más abierto, transparente y dispuesto al debate, que ya no convence ni a los propios simpatizantes. Y no es porque estos se opongan al cambio, sino porque, como el partido no llegó al poder por la vía democrática ni la armada,
sino que fue creado desde el poder con un dedazo para darle continuidad al proyecto Revolucionario, le es imposible actuar de otra manera.

El propio ex Director de la CFE, que ha sido impuesto, como todos sus antecesores, nuevo jerarca nacional por el señor
de Los Pinos, es un ejemplo de la negación democrática y del cambio que caracterizan desde su nacimiento al Revolucionario Institucional, que difícilmente sobreviviría sin la línea, la cargada, el dedazo, la simulación y el financiamiento del presupuesto público.

Imagínense que los dirigentes nacio-
nal y estatales del instituto político no los designaran el presidente ni los gobernadores, que los dejaran solos para que las bases militantes los eligieran mediante el libre sufragio, que les cerraran la arcas del erario, que a las reuniones, convenciones y mítines acudieran los que quisieran, sin acarreados y que cada asistente costeara personalmente los gastos de su traslado y movilización, sería el caos, algo parecido al PRD.

Y también que los dirigentes campesinos fueran realmente campesinos y que los del sector obrero fueran verdaderos líderes sindicales. Imposible.

De ahí que uno de los principales problemas que agobian ahora al PRI de Tamaulipas es que al perder la gubernatura, la mayoría del Congreso y los principales municipios, la organización política se quedará sin dinero para solventar los gastos que significan reagruparse y empezar a luchar para recuperar las posiciones perdidas el mes pasado en los procesos electorales del futuro.

En Ciudad Madero ya ha empezado
a sentirse los efectos de esa lamentable realidad. Las oficinas con las que el partido político contaba a espaldas del palacio municipal ya cerraron y la sede que rentan en la calle Sarabia, a las que los mudaron los petroleros para no ocupar las adquiridas en propiedad por Guadalupe González Galván cuando éste decidió sacar al partido del edificio de la Sección Uno, que por cierto, han empezado a remodelarse, se encuentra en las mismas.

Quizá a regañadientes, obligados por la necesidad, tendrán que cambiarse ahora el inmueble de Sor Juana Inés de la Cruz y Pedro José Méndez.

En Tampico pasa algo similar. Esta semana dejarán las instalaciones de la avenida Hidalgo, que alquilan, para ocupar las de la calle Capitán Carranza, que pertenecen al instituto partidista, fueron restauradas.

En la urbe petrolera, a propósito, el alcalde electo, Andrés Zorrilla Moreno, y el dirigente del sindicato de trabajadores del municipio, SUTSHA, Andrés Portillo Villegas, sostuvieron un positivo y cordial encuentro en el que se comprometieron a que, no obstante las diferencias políticas, habrán de sumar esfuerzos para ayudar a resolver los
problemas de la ciudad.

Coincidieron en que, concluidas las contiendas electorales, autoridades y trabajadores deberán olvidar los colores partidistas y conjuntar acciones en beneficio de la población, especialmente de los más necesitados.

jlhbip@hotmail.com

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