Sin duda una visión diferente sobre el trabajo cultural se avecina. Mirada que debe normar criterios que contribuyan al mejoramiento de lo bueno realizado y dejar atrás lo que lastimó a los creadores.
El ejemplo más notorio fue el descartar el proyecto del maestro Sergio Cárdenas Tamez, con una orquesta de nivel competitivo que nos representará en México y el mundo. El alegato ante la concepción de Cárdenas Tamez, lo llegue a escuchar; “Lo costoso que representaba para el estado”.
En realidad, quienes argumentaron esto al final no ofrecieron un proyecto consistente que colocara al estado en los estándares de calidad y promoción de la cultura y la imaginación de los creadores, en competencia. El alegato, tampoco correspondió al manejo de los recursos, porque salió más costosa la consanguinidad del aparato burocrático, que beneficio a primos, yernos, cuñados y cuñadas, hermanos, y amigos de amigos, donde se calcula, según me comentan, una erogación de 800 mil pesos mensuales en salarios.
Esto representa una fuga importante que mermó el apoyo a los creadores, que modestos y limitados son indefensos ante sus derechos. De allí que el argumento sobre el costo de producción de una orquesta de cámara o sinfónica era endeble. Se dilapidaron recursos en personas ajenas al arte y la cultura, beneficiados por la tutela familiar.
Ante las nuevas expectativas debemos estar atentos ante los proyectos que propician la promoción de los creadores en función de su calidad y niveles ambiciosos.
En el caso de la literatura, es notorio, porque Medellín ha ocupado el cargo en dos administraciones, y no ha sabido conciliar los intereses de la literatura como parte de un proyecto institucional ambicioso. Cultivó diferencias y manejó en secreto las cuentas. No precisamente de crítica literaria. Los exorbitantes salarios devengados entre parientes y amigos, lastimaron la dirección y aliento a los creadores. Es suficiente una mirada crítica para palpar los resultados. Una excesiva burocracia, no canalizar los recursos hacia tareas de producción, difusión de los creadores, a niveles de competencia.
Nos envolvieron las citas de Octavio Paz, no en su concepción ni contenido, sino como alegoría de la sapiencia eventual.




