En el canal de televisión Animal Planet uno de los personajes más famosos era STEVEN IRWIN, mejor conocido como “El cazador de cocodrilos”, un australiano experto en la fauna.
Alguna vez grabó en Tampico, donde filmó la vida de los cocodrilos en la Laguna del Carpintero y su convivencia con los ciudadanos que transitan alrededor de este paseo turístico.
IRWIN sobrevivió muchas veces al ataque de las chicas cocodrilo y en la zona sur de Tamaulipas no pudieron hacer nada para atraparlo, aunque finalmente murió un 4 de septiembre atacado por una raya que le atravesó el corazón con su cola mientras filmaba un programa denominado “Los más letales del Océano”.
Definitivamente las rayas son animales aparentemente apacibles que se quedan quietos en el fondo de las aguas bajas en espera de alguna presa. No atacan al hombre, pero poseen una cola con un aguijón sumamente venenoso que es capaz de volver loco de dolor y hasta matar.
Los buzos y pescadores cuando las atrapan saben que deben cuidarse muy bien de su extremidad y es lo primero que afianzan para evitar ser atravesados por su aguijón, que como muchas colas, aún después de muertas son mortales y cobrar la vida de los más expertos, como sucedió con “El cazador de cocodrilos”.
Los conocedores dicen que las rayas del golfo de México y particularmente las de Miramar son las más peligrosas, sobre todo cuando saborearon la calidez de sus aguas.
En ciudad Victoria, también se registra una poderosa plaga de cazadores de pokemones, quienes salen a las calles de esta capital para tratar de atrapar a sus figuras favoritas. No les importa tomar taxis, subir a micros o caminar kilómetros para que evolucionen sus personajes.
No reparan en gastos de internet con tal de atrapar la totalidad de figuras en sus celulares, por lo que se congregan en clubes que se reúnen en El Planetario, Paseo Méndez, Estadio Marte R. Gómez y a lo largo del bulevar Praxedis Balboa para sacar el mayor provecho de sus aparatos.
Sin embargo, la plaga más peligrosa que apareció son los Cazadores de Delegaciones, quienes son como los glotones o karkayus que nunca paran de comer, como dicen en el rancho no tienen llenadera.
Esto es lo mismo que sucede con los cazadores de delegaciones, algunos vienen de perder elecciones, otros tenían cargos en la administración estatal e inclusive trabajaron en la campaña fracasada por la gubernatura del diputado federal BALTAZAR HINOJOSA OCHOA.
Ayer un equipo comandado por el ex coordinador de la campaña de BALTA, ANTONIO MARTÍNEZ TORRES, la diputada local OLGA SOSA y la candidata perdedora en Altamira, GRISELDA CARRILLO viajaron a la Ciudad de México. Se tomaron la selfie con TOÑO abrazando a OLGA y GRIS en el aeropuerto.
El trío permanece agazapado, sin reparar en tiempo, espacio, ni dinero, por lo que buscaron apuntalar sus ambiciones en el nido legislativo de BALTAZAR, con quien convivieron en su cumpleaños y pidieron su recomendación por una delegación. En el mismo lecho se encuentra BLADIMIR MARTÍNEZ RUIZ, quien también espera su cargo.
Las ambiciones no tienen medida, nunca se llenan las alforjas, pues las rompieron con el peso de la riqueza acumulada en sus cargos públicos; todavía tienen hambre de poder y dinero, parece que no entendieron la lección del 5 de junio, donde les dijeron que ya no tienen cabida en los tiempos políticos de Tamaulipas. Son tiempos de refrescarse y renovar la estructura del tricolor con las delegaciones rumbo al 2018.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
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