Ayer, en el cierre de esta columna, lancé una pregunta: ‘¿La causa de fondo de las inundaciones de este jueves?’.
Tras señalar que el sur de Tamaulipas se encuentra rodeado de un extenso sistema lagunario, señalé:
‘El problema es que el crecimiento urbano sepultó una gran cantidad de lagunas en los tres municipios durante las décadas de los setentas, ochentas y noventas’.
Abundé: ‘Las invasiones y la venta de predios ilegales fue descomunal bajo el amparo del viejo régimen político. Esa es la realidad. Hoy se pagan las consecuencias’.
Así es: lo que sucedió durante la mañana del pasado jueves, cuando cayó un torrencial, inesperado y atípico aguacero, provocando una serie de inundaciones en distintas colonias de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, tiene como origen las múltiples ‘invasiones’ de terrenos que se registraron en los últimos 30 años del siglo pasado, tiempos en que líderes de colonos orquestaron, con el aval del cacicazgo político y sindical en turno, el crecimiento desordenado de una región que merecía otro tipo de desarrollo urbano.
Ese es el fondo de un grave problema que ahora, en cada lluvia atípica, en cada tormenta tropical o ‘coletazo’ de ciclón, la zona metropolitana se desquicia con la inundación de innumerables sectores de la zona norte de Tampico y Madero, así como del sur de Altamira, áreas en las que en otras épocas, en las décadas de los cincuentas y sesentas existían lagunas. ¿Se imaginan lo que sucedería si impacta un huracán a la zona?
En el recorrido que realizó ayer el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca en la colonia ‘La Borreguera’ de Tampico, se refirió ‘al descuido histórico que se ha tenido’.
Ante los reporteros, enumeró los factores, pero destacó uno: ‘Los asentamientos irregulares que permitieron los gobiernos municipales que obstruyeron el paso natural del agua’.
El gobernador del estado subrayó que los asentamientos irregulares en la zona sur ‘es un problema añejo’ y enfatizó que ‘se debe impedir que se sigan estableciendo’.
Citó otros factores que contribuyeron en la inundación del pasado jueves:
– La falta de mantenimiento en más de 47 canales.
– No haber desazolvado los vasos naturales que existen, ya que éstos permiten retener el agua cuando se registran lluvias torrenciales.
Y señaló un factor más: ‘Ningún sistema hidráulico hubiera podido contener las lluvias tan fuertes que se tuvieron el día de ayer, estamos hablando de que llovió un 20 por ciento en cinco horas de lo que llueve en todo el año y eso hace que se haya colapsado el sistema de drenaje pluvial’.
Basta un ejemplo: el dren pluvial que sirve de límite entre Tampico y Altamira (donde convergen ‘La Borreguera’ y Santa Elena) se desbordó ante la gran cantidad de lluvia que cayó en tres horas y media.
De hecho, prácticamente fue un milagro que no se registraran pérdidas humanas. En esas colonias, que décadas atrás fueron invadidas para operar la venta ilegal de predios bajo el amparo de pedir el voto a favor del partido tricolor corporativo, el paso del agua derrumbó bardas, se llevó carros y se metió a cientos de casas.
Es cierto que muchos ya no quisieran abordar el tema, un problema sepultado por el paso de los años, pero en la revisión histórica de las diferentes problemáticas que arrastra el sur de Tamaulipas se debe puntualizar lo que el viejo régimen político permitió a diestra y siniestra, ante la vista de todos (muchos se enriquecieron con esa comercialización de terrenos fuera de la ley).
Incluso, todavía a principios de la década pasada, cuando Genaro de la Portilla fue alcalde por segunda vez de Altamira, ‘fundó’ las colonias ‘Los Presidentes’ y ‘Las Adelitas’ en áreas en las que se secaron lagunas. Y lo hizo con el aval del entonces gobernador de la entidad tamaulipeca… alguien que ahora nadie puede encontrar.
Incluso, el desarrollo urbano desordenado ‘ahorcó’ una de las ‘joyas’ económicas del sur de Tamaulipas: el Corredor Industrial Petroquímico de Altamira. Esa es otra realidad… que nadie quiere ver… pero que ahí está, un sector industrial que fue rodeado de miles de casas de interés social… cuando se suponía que iba a ser un área económica ‘protegida’ a fin de estimular su crecimiento.
El punto es que el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, puso el dedo en la llaga y señaló ‘el descuido histórico’ que permitió asentamientos irregulares y generó inundaciones en el sur del estado como la que se presentó el jueves pasado. Esa es la verdad.
‘EL GOBER’ DESTACA LABOR DE ZORRILLA
Por cierto, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca destacó el trabajo realizado por el alcalde de Madero, Andrés Zorrilla, por instrumentar de manera inmediata las acciones para quitar ‘los tapones’ que bloqueaban el paso del agua en diferentes partes de la urbe petrolera.
El presidente municipal maderense ha mostrado, una vez más, capacidad de reacción y liderazgo.
Y PARA CERRAR…
Quedó claro que ayer hizo mucha falta la presencia de la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra en la sesión de Cabildo porteña. La regidora Silvia Guzmán careció de sensibilidad política para entender la propuesta del regidor Néstor Luna, la que, en esencia, establece que no se multe -en el mesón municipal- a los ciudadanos que fueron víctimas del robo de su auto… y que al ser recuperado por la autoridad es enviado al mesón.
Por cierto, la propuesta del joven edil del Movimiento Ciudadano fue apoyada por las panistas Tere Sosa Garza y Lizbeth García Aldape, así como por la perredista América Sandoval. Ellas sí se mostraron sensibles con las víctimas del delito.




