* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016
Durante el homenaje al comandante Fidel Castro este martes en la Habana, con la presencia de cincuenta jefes de estado y ante unos dos millones de isleños, Peña Nieto aseguró que México seguiría al lado del pueblo cubano. Sería lo ideal. Por lo pronto en el respectivo discurso el presidente se cuidó de no utilizar la palabra “revolución” ni mencionar la inquebrantable lucha del héroe caribeño en oposición al genocidio gringo por el bloqueo que rebasa medio siglo, mucho menos hizo referencia al combate que al lado de “El Ché” Guevara encabezara contra el imperialismo y la explotación internacional.
Instalados en el mismo escenario y como invitados especiales lo escuchaban Cuauhtémoc Cárdenas, su hijo Lázaro y Carlos Salinas de Gortari. Este último
como sabéis, convertido en especie de “líder moral” del régimen tricolor e inspirador definitivo de las “reformas estructurales” que tan severamente han dañado a las mayorías nacionales. En Cuba, por ejemplo, se revaloró la dignidad popular, acá se pisotea. Allá los recursos naturales fueron rescatados de las garras imperiales, acá el gobierno mexicano los entrega sin reservas al extranjero. Allá se gobierna para los pobres, acá manda la inmoralidad y los políticos se adueñan sin escrúpulos del patrimonio social en beneficio propio, de sus familias, amigos y cómplices. Son sólo dos “pequeñas” diferencias en la forma de concebir el servicio público.
El asunto es que EPN prometió que la república mantendría su relación con los hermanos cubanos. Hasta aquí vamos bien. Sin embargo no olvidéis que el PRI dejará Los Pinos dentro de dos años y después quién sabe. En caso de triunfar el PAN (lo cual el escribidor lo ve bastante difícil aunque no imposible), tal relación estaría en riesgo. Como lo estuvo durante “la docena trágica” panista y si no hubo rompimiento fue por la tolerancia de Fidel Castro quien entendió que tanto Fox como Calderón cumplían el humillante papel de peleles de los EU, por lo tanto habría que soportarlos para no enturbiar los fuertes lazos que desde siempre han unido a ambos pueblos.
Por supuesto que el columnista apuesta a que López Obrador obtendrá en el 018 la presidencia y en este sentido no habrá duda de que la hermandad Cuba-México se fortalecerá hasta niveles no imaginados considerando que pese a Trump y su fatalismo fascista, el bloque contra el colonialismo crece y crece y no se observa fuerza que lo pueda contener.
La guerra contra el capitalismo se multiplica, obviamente a favor de los países pobres dentro de los cuales México pasó a ser referente por obra y gracia de la corrupción e impunidad de la voraz clase política que ha “gobernado” nuestra ínsula barataria. Y ni modo que sea invento.
Por otra parte, la presencia de EPN en La Habana era obligada por distintas razones. Una de ellas fue que en estos andurriales se organizó el movimiento que hizo polvo la soberbia gringa que tenía a la isla como el traspatio de sus excesos. Incluso el contrabando por la frontera tamaulipeca jugó papel preponderante en la obtención de armas, según distintos testimonios ahora conocidos por la opinión pública.
La presencia de EPN en el señalado evento era obligada digo, pero bien se notó que su discurso tuvo la intención de no lastimar al imperio. Por el contrario en alguno de sus párrafos utilizó el lenguaje del capitalismo en cuanto a la apertura comercial y atizando la hoguera respecto de los derechos humanos y la libertad de ideas, como si en este sentido el gobierno mexica tuviera mucho que presumir. En este aspecto algunos medios de comunicación y ciertos “informadores” bien que hicieron el juego, sobre todo la televisión comercial más poderosa transmitiendo carencias y situaciones como parte de la publicidad negra ignorando los enormes logros del gobierno revolucionario reconocidos por el mundo-mundial, incluidos los gringos. Muy decepcionante la Maerker al igual que Loret de Mola, pero bueno parece que ahí ya no hay remedio. ¡Chingao!, y ella tan bonita.
Lo que entró, ¿salió?
El citatorio de algunos ex funcionarios estatales por las nuevas autoridades sólo llama la atención del morbo y amarillismo. Se trata de “aclaraciones” y papeleo para empatar situaciones, difícilmente se irá más allá con todo y el triunfalismo de ciertos funcionarios que inocentemente se acreditan el papel de inquisidores última generación.
No entender que las reglas varían de acuerdo a las circunstancias sin modificarse, significa que tampoco se comprende la sobrevivencia de un sistema que prevalece a pesar de sus defectos que dicho sea, conviene a los partidos políticos y sus respectivos “próceres”.
Elemental, es el poder que hasta ahora así ha funcionado.
Usted preguntará por aquellos políticos que por sus obras son perseguidos y “perseguibles”…Bueno, de vez en cuando el sistema pisa su propia sombra.
En lo relativo al requerimiento de ex funcionarios digamos que se trata más bien de un ritual por el cambio de estación.
SUCEDE QUE
La canalla del café opina que en Tamaulipas deberían dejar morir en paz al PRI. Por aquello de que los presuntos “salvadores” no son dignos de confianza ni de sus propios vecinos, no por otra cosa.
Y hasta la próxima.




