Caray, no es por nada pero cada día nos sorprende favorablemente el matrimonio integrado por Héctor de la Torre Valenzuela y su esposa Patricia Quintanilla Arcos, pues mire usted como una atención nunca vista en Llera ambas personas se están preocupando porque la niñez del pueblo que gobiernan visiten y conozcan algunos atractivos turísticos de Tamaulipas como son por señalar La Playa de ciudad Madero, el muelle de Tampico, La Aguja de ciudad Mante, el museo histórico de ciudad Victoria, El Nacimiento del Río Sabinas y párele de contar.
Para esto viajan en un autobús donde se les ofrecen lonches, refrescos y golosinas, haciéndose acompañar de madres y padres de familia que ayudan en el cuidado de los infantes.
Enhorabuena.
Otro aspecto que merece comentarse es la renovación que está sufriendo el edificio del DIF Municipal toda vez que como un respaldo a los padres y madres de familia se acondiciona un espacio donde recibirán documentación referente a la salud y donde también se preparan alrededor de cien alimentos para las personas que viven en extrema pobreza, en la inteligencia de que todos estos platillos son llevados hasta la puerta de la casa de las personas beneficiadas con este programa alimenticio, aunque otras prefieren ingerirlas en el comedor de la mencionada institución.
Hacemos un breve espacio para felicitar a mi hija Blanca Mónica Villarreal Torres por su gran idea de instalar una tienda de regalos para la ocasión, donde por cierto todos estos artículos son fabricados por la familia y la pequeña tiendita se encuentra ubicada por la calle Pedro José Méndez entre Hidalgo y Juárez. Ahí los esperamos.
Mañana sábado se reúne el priismo cuerudo en el Polyforum de ciudad Victoria y según parece hay entusiasmo por asistir, pues quieren saber para donde apunta el huarache.
A propósito doña Aída Flores Peña podría decirnos quien es él o la delegada de su partido en Llera, pues viene uno y se hace pasar como tal, viene otro y también hace lo mismo, en fin como decía El Monje Loco «nadie sabe, nadie supo».
Ya lo escribimos y volvemos a la carga, los asuntos públicos dentro del gobierno del estado no andan del todo bien y esto se debe a que la gente que ocupa los principales puestos desconocen el teje y maneje de lo que es bien gobernar, es más ni saben con que se come esto y es la razón del porqué no se aprecia obra alguna en los cuarenta y tres municipios, razón por la cual un buen número de ediles prefieren irse a tocar puertas a la Ciudad de México pues viajar a ciudad Victoria prácticamente es perder el tiempo. Es más el palacio de gobierno casi siempre está solo.
Pues aunque lo dudamos en un principio ahora estoy por creerlo, pero dos que tres funcionarios públicos le están fallando al alcalde de Llera, Héctor de la Torre Valenzuela, al grado que no solo se sienten dueños y señores de la comuna sino que también disponen a su antojo de muebles, dinero y personal. Ojalá Héctor les recuerde «la cartilla» a cada uno de estos y si no hacen caso pues para fuera lo que no sirve.
No queremos despedirnos sin antes desear a nuestros sobrinos Martín y Laura para que confíen en Dios de que todo saldrá bien y muy pronto su hijo Martín se restablezca completamente del accidente automovilístico con fractura en el cráneo que tuvo en la Ciudad de México el pasado sábado veinticuatro de este mes que hoy termina.
Al parecer nuestro sobrino, aunque grave, se restablece poco a poco. Por cierto que un grupo de amigos viajaron a la ciudad capital para donar sangre, lo que habla bien de ellos y la gran amistad que los une.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.




