En un principio pensé que solo en Llera la escuela pública se estaba quedando sola, pero no es así, pues ahora resulta que es en todo el estado, razón por la cual los maestros, sobre todo los directivos recorren el campo y la ciudad en busca de alumnos, pero el primer contratiempo con el que se enfrentan es que los padres no tienen dinero para enviarlos al colegio y ante esta situación prefieren dejarlos en casa o ponerlos a trabajar para que ayuden con el gasto familiar.
Pero también el comercio principia a resentir las bajas en las compras, pues hoy se adquiere menos que antes pudiéndose asegurar que la gente vive al día y es tan crítica la situación que hasta las cantinas y giros mixtos están cerrando sus puertas ante la falta de clientela.
Pero también quienes padecen la falta de dinero son los ayuntamientos que ante la crisis por la que atraviesan tienen suspendidos sus planes de obras y cuando
bien les van alcanzan cuando menos para medio arreglar una calle, mantener limpia la plaza y cubrir los servicios como el agua potable, alumbrado público y la seguridad social.
Creo que hace años que no se veía algo parecido a esto y lo peor es que no se sabe cuánto tiempo durará, aunque una cosa es bien cierta, los pueblos como Llera se están quedando solos y cada vez se ven más casas y solares abandonados y cubiertos de hierba y maleza, razón por la cual preguntamos: ¿Hasta cuándo se enderezarán las cosas?.
Antes la gente acostumbraba sacar a pasear sus santos y vírgenes a la calle como una forma de pedirle a Dios que los ayudara, pero ahora ni eso, bueno con decirles que hasta las iglesias en sus diversos ritos ya no son tan visitadas y cada vez se están quedando solas.
En fin, preguntamos, ¿qué hacen los gobiernos para contrarrestar la crítica condición por la que viven los pueblos que gobiernan?
No lo sabemos pero de una cosa estamos seguros, las próximas elecciones constitucionales de Tamaulipas se van a ver muy solitarias, pues con justa razón van a decir ¿para qué votamos si cada día estamos peor?
A propósito, ayer despidió su primera generación la Universidad del Norte de Tamaulipas, región Llera, habiendo asistido el rector MBA. Francisco Chavira Martínez y como padrino de generación el alcalde C.P. Héctor de la Torre Valenzuela, quienes tuvieron a su cargo las palabras de buena voluntad para los alumnos graduandos, uno de estos fue mi hijo Jesús Eduardo Villarreal Torres a quien le deseo tanto a él como al resto de sus compañeros mucho éxito.
Las palabras de despedidas estuvieron a su cargo.
Por la noche hubo una sabrosa cena salpicada con música y por supuesto un animado baile que fue del agrado de los presentes. Felicidades.
Para concluir déjenme platicarles que intercambiando impresiones con Guadalupe Carmona Rico, Tesorero del ayuntamiento de Llera, nos decía que las comunidades rurales cada vez se están quedando solas y lo mismo ocurre con la cabecera municipal, la gente se ausenta y ya ni siquiera visitan la plaza, razón por la cual coincidimos con la idea de que debería de instalarse en el kiosco una refresquería a fin de atraer a la familia como a los jóvenes, pero también se organizaran uno que otro festival artístico de perdido uno a la semana, como el que tuvo lugar el pasado miércoles doce de los corrientes frente al palacio y que reunió a más de quinientas personas.
El acto festivo estuvo a cargo de la Casa de la Cultura que dirige el conocido canta autor Ángel Juárez y que tuvo una buena aceptación de parte de la sociedad asistiendo el alcalde Héctor de la Torre Valenzuela y su encantadora esposa Patricia Quintanilla Arcos.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.




