2 enero, 2026

2 enero, 2026

‘La Nueva Primavera’, el fin de una época

La tienda que inició en 1956, mañana cerrará sus puertas por lo que desde ayer inició la venta en liquidación de toda su mercancía; su lugar será ocupado por una franquicia

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- «Apúrale que ya estoy aquí y hay bastante gente», dice por celular a su esposo la señora Martha Ramírez, que observa desde la esquina del 9 Hidalgo la fila de carros que se aglomeran en hora pico justo en el centro de la ciudad; ella tiene prisa porque su marido llegue, ya que la mercancía de La Nueva Primavera está volando.

En los aparadores casi vacíos se alcanzan a observar unos cuantos maniquíes encuerados, a otros todavía les queda una camisa Manchester o Mariscal y se lee en unas cartulinas los letreros a mano alzada que anuncian «Gran Venta de Liquidación» y descuentos de hasta un 50 por ciento.

Fundada en 1956 por don Nazario Assad Assad, perteneciente a la descendencia libanesa de amplia presencia en Victoria, la tienda La Nueva Primavera, este sábado cerrará sus puertas tras 61 años de haber vestido a los caballeros victorenses.

La plantilla laboral tuvo que ser reforzada por empleados de otras tiendas de la familia Assad Montelongo que también se ubican sobre la Calle Hidalgo; no se dan abasto, cobran, recogen ganchos, acomodan camisas, doblan pantalones y otros pasando por encubiertos, vigilan la entrada y hacen rondines para que nadie se pase de listo y se lleve su «recuerdito» de la sexagenaria tienda que agoniza.

Nazario Assad Montelongo, confirmó que el cierre se debe a que en el edificio de la esquina suroeste del 9 Hidalgo se instalará una franquicia, aunque sin precisar cual sería su giro; dirigentes del comercio local, manifestaron que se trata de una tienda de ropa nacional.

Trajes desde 999 pesos, los Yves Saint Laurent son los preferidos de quienes llegan; los pantalones de mezclilla Oggi se rematan en precios que rondan los 200 pesos y las camisas a mitad de precio.

«La bronca es que las tallas 30 a la 34 en pantalones escasean, o hay muy chicos o muy grandes», reniega don Gustavo, que afirma ser cliente de esta tienda desde que llegó a trabajar a Palacio de Gobierno en el sexenio de Martínez Manautou, de donde ya se jubiló.

Otro señor junto a su hijo, hurgan entre las guayaberas buscando de su talla pero sólo hay extra grandes; después ven el precio y se les hicieron caras, «no’mbre, ni porque ya van a cerrar… están cabrones», repela.

Entre caro y barato, entre camisas estampadas muy a la nueva moda, otras de colores chillantes, cintos, pantalones de vestir y un arcoiris de corbatas, nada impedirá que los 61 años de historia de La Nueva Primavera lleguen a su fin.

Irónicamente la emblemática tienda de los Assad que los victorenses hicieron suya, dirá adiós en medio de un ardiente verano.

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