*El autor es Premio nacional de Periodismo 2016.
Tal vez haya notado que algunas empresas encuestadoras le han bajado de tono, sobre todo aquellas que gustan halagar al poder. (Sea que maquillan estadísticas a modo de lucimiento oficial como agregado al arte de simular). Le bajan de tono digo, entre otras cosas porque perdieron credibilidad. Y es que las rebasa la realidad y no pueden seguir mintiendo.
Honrosa excepción es el grupo Reforma que mantiene informados a sus lectores sobre el estado que guardan las preferencias electorales rumbo al 018. El anterior fin de semana por ejemplo, publicó que el 80 por ciento de los entrevistados demandan cambio en el gobierno. Sea que no quieren más al PRI lo cual en elemental lógica significa que el régimen de EPN está reprobado y la ciudadanía lo sabe, por ello solo espera que transcurra el tiempo para votar por una opción diferente. Algo que no huela ni sepa a lo mismo.
Numeritos hablan: si las elecciones se realizaran hoy triunfaría el candidato de MORENA con un 28 por ciento. Usted dirá que no es mucho y tiene razón, pero considerando que por tradición solo la cuarta parte del padrón electoral es quien decide, estaríamos sobre la fluctuación que permite el ejercicio democrático adoptado por la república en tiempos de crisis.
En este mismo proceso regular iría al candidato(a) del PAN con un 23 por ciento y “muncho pior” al abanderado tricolor arrojado hasta el tercer lugar con el 17 por ciento. Y qué le digo del perredista que apenas bordaría por el 6 por ciento. Y en cuanto a nombres ya sabemos que en MORENA no hay otro que López Obrador, mientras que en el PAN las preferencias se inclinan por Margarita Zavala, en el PRI por Osorio Chong y en el PRD por Miguel Ángel Mancera.
Indigencia “Revolucionaria”
Mientras tanto hacia el interior del PRI levanta polvo la opinión en cuanto a que el candidato presidencial debe resultar de consulta a la base. En este sentido habrá que poner atención a las declaraciones de César Camacho de este lunes relativas al tema, pues opina que el favorecido por esta vía “no necesariamente será el más competitivo”.
Por supuesto que no son palabras propias porque seguro fueron ordenadas desde Los Pinos en singular afán por conservar la tradición de que sea justo el Ejecutivo en funciones quien designe al candidato de su partido. En este caso no olvidemos que las preferencias de EPN se inclinan por Luis Videgaray, Aurelio Nuño y Osorio Chong (en este orden), dejando como bateador emergente a José Antonio Meade.
Por cierto que el canciller Videgaray “no se la acaba”. Ahora el gobierno de Maduro lo acusa de aliarse con la CIA para perjudicar a Venezuela. Y pareciera que no están equivocados cuando es demasiado el interés por halagar a Trump violentando el derecho internacional al intervenir en asuntos que a México no le competen. ¡Ah, cómo hace falta otro Juárez!.
Pero, ¿por qué el secretario de Gobernación hasta el tercer lugar?…elemental, porque está enfrentado al grupo neoliberal cuyos integrantes hacen lo imposible por eliminarlo de la contienda, además porque gracias a su habilidad y dentro de lo que cabe, ha salido bien librado de los escándalos “que adornan” al régimen.
Agreguemos que en razón de su trabajo mantiene virtual alianza con las fuerzas armadas y con grupos de gran influencia entre los partidos políticos que no lo verían
mal como abanderado oficial. Por otra parte es significativo que con motivo de las dudas y sospechas en torno del juicio a Javier Duarte fue el único que pidió “fe en las instituciones”, especialmente en la PGR, lo cual podría interpretarse como una advertencia a los funcionarios neoliberales más o menos en estos términos: “no jueguen ni con la justicia ni con la indignación popular”.
Y ultimadas-madres Osorio es el único político de esta “comalada” tricolor. Por esto el escribidor intuye que algunos de sus colegas funcionarios “no lo pasan”.
Oiga, ¿y qué tal si en una de esas se convierte en el candidato “de unidad” que buscan los huérfanos de la mendicidad revolucionaria?. En un país que agoniza todo puede suceder.
Sucede que
Los victorenses no dejan de lamentar que en el amplísimo espacio donde existía el parque de béisbol “Praxedis Balboa” se haya construido un estacionamiento en lugar de áreas verdes que mucho ayudarían al esparcimiento familiar. No hay explicación lógica pero ya es tarde para remediarlo. Fue la última obra programada por Torre Cantú y la primera realizada en el actual régimen.
Y hasta la próxima.




