CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El letrero promete dinero fácil y rápido. Tenga cuidado porque no todo es cierto.
Al menos no, en la parte donde dice “fácil”.
Nos adentramos como clientes potenciales en las llamadas Financieras, pero lo que argumentamos interés en un préstamo o crédito para cubrir el regreso a clases y acudimos a 4 instituciones distintas.
En todos los casos el procedimiento es muy parecido, la amabilidad es parte de su negocio y la promesa de “echarle la mano” está en sus folletos y por supuesto en su discurso.
Tuvimos que esperar un turno porque son muchos los interesados en un crédito.
La necesidad de dinero para cubrir los gastos por regreso a clases nos trajo hasta aquí, justificamos.
Aquí funciona el viejo adagio de la economía doméstica: Al prestado sólo está tapando un hoyo, para destapar otro, pero este segundo hoyo, se podría convertir en un abismo.
Al preguntarle a la empleada de la financiera nos dicen en todo caso lo mismo, nos piden identificaciones, comprobantes de ingreso, revisión de buró y 24 horas para resolvernos; nos promete que de ser aprobado el crédito podría ser desde 3, 5, 10 o hasta 20 mil pesos el préstamo.
A detalle, explica, que serían pagos semanales o quincenales, lo cual dependerán del monto que me autoricen prestar.
-¿Y qué tanto interés voy a pagar?, le pregunto.
-No es mucho… depende del sistema pero nooo…no es tanto
-¿Por ejemplo si pido 5 mil pesos?
Hace una pausa y sigue…
-Pues… es dependiendo el interés que varía de acuerdo a lo que arroje el sistema….como 8 mil pagaría en total en un año, ya cubriendo el préstamo y el interés.
Esta es la primera mentira, ya que si aplicara el interés más bajo que ofrecen algunas que es un 6 por ciento mensual, la cantidad a pagar por 5 mil prestados, superaría 8 mil 500 pesos.
-¿Y es todo? Le pregunto.
Sí, contesta con firmeza.
-¿No existen más pagos?
-Bueno, al contratar se tienen que cubrir dos seguros… que son como 600 pesos.
Segunda mentira, porque si el cliente no pregunta no se lo dicen de inicio y al final, como quiera accede porque esos seguros, lo cobran del dinero del préstamo cuando llega.
Comenzamos a sumar, a los 5 mil que se convertirían en “más o menos” 8 mil, ya se le suman otros 600 pesos.
Pero espere… aún viene lo peor.
Replanteamos la pregunta: ¿Y es todo?
-Sí, contesta nuevamente, con voz llena de amabilidad.
¿Oiga y si me atraso me cobran mucho por morosidad?
-No, no es tanto… Incluso usted puede hacer abonos a capital y así terminará de pagar más rápido porque….
La interrumpo para regresar al tema de los intereses por morosidad y minimiza el hecho.
-No es mucho, son como 20 pesos diarios… bueno máximo 50, terminó aceptando.
Me despido, me regala su número de teléfono en un folleto y me pide llamarle para presentar mis documentos y ver si soy candidato al préstamo “fácil”.
Pero, usted lector ¿puso atención bien sobre los intereses por morosidad?
Es ahí donde está la trampa más grande, la que nos hace sentir que jamás terminará de pagar el préstamo, porque ya sea voluntaria o involuntariamente usted podría atrasarse con sus pagos.
Suponiendo que su pago semanal por 5 mil pesos que le presten sea de 160 pesos como se nos dijo en las financieras.
Imaginemos que el “sistema” -que es quien define desde la aprobación de crédito, hasta los pagos y las multas por morosidad- es benévolo y le arroja un cobro de 20 pesos al día por no pagar a tiempo.
Eso representa que si usted se atrasa una semana, les va a deber -pero además les tendrá que pagar- 140 pesos de interés por morosidad, además, de los 160 pesos de la semana.
Por lo que en ese periodo pasará de deber 160 pesos a deber 300, sin contar que se le venció un pago más, con lo cual en lo inmediato, tendría que pagarles 460 pesos.
Y si no se nivela, seguirá atrasándose y el interés seguiría acumulándose.
Esa es la parte que no le dicen, pero que viene en el contrato.
¡Ah! y tenga cuidado, porque lo literal, viene en letras chiquitas.




