Qué jodido está todo esto, confiesa un habitante del pueblo de mis mayores cuando le preguntamos cómo veía Llera.
Mira, agrega, la plaza se encuentra sola.
En las calles no se mira una sola alma.
Los negocios son los únicos que se animan un poco cuando vemos a las amas de casa comprando algo para el guiso del día o el uniforme escolar para sus niños.
No hay refresquerías que animen el ambiente
El único cine que teníamos hace años cerró sus puertas gracias a la televisión.
Por la iglesia ya casi no se para nadie.
Las escuelas cerradas.
Al velatorio no le cae ni siquiera un muertito al día.
La Cruz Roja sola y triste.
El Seguro Social y el ISSSTE sin enfermos.
Las cantinas y cervecerías sin gente y sin música.
Las farmacias, algunas, no todas, le ponen música sólo para no aburrirse.
Ni un solo policía vemos recargado en las paredes del pueblo.
La cárcel pública cerrada por falta de clientes.
El ISSSTE, Seguro Social y Centro de Salud con dos que tres enfermos de La Roña.
Charles el de La Peluquería esperando al greñudo del día.
Limpiadores de calzado solo queda La Momia.
La presidencia municipal, salvo los que tienen una chamba, ahí están al pie del cañón, pero prácticamente solitaria.
La central de autobuses con poco movimiento.
Al campo deportivo ya nadie se para por ahí.
En fin, no hay dinero no hay negocio.
Hasta hoy el único que le da batería al pueblo es el río Guayalejo, razón por la cual todo mundo está esperando con ansias locas que inicien las clases al menos para ver gente en la calle.
¿Qué nos falta?
Pues alegría de vivir.
¿Cómo qué?
Pachangas, mucho deporte y celebraciones familiares.
Fuentes de trabajo, dinero y el inicio de clases.
Por lo tanto esperemos que ojalá a partir del lunes veintiuno del presente mes se compongan las cosas y regrese la alegría al pueblo de mis mayores.
Pues mire usted antes había ferias regionales, bailes en la plaza, encuentros deportivos, concursos de oratoria y declamación, reinados y teatro juvenil.
Cabalgatas, charrería y hasta festivales artísticos.
Hoy parece que todo eso se acabó y no es por nada pero parece que la gente de hoy sólo espera que haya por ahí un difuntito sólo para preguntar “quién se murió y agarrar la plática del día”.
Bueno con decirles que hasta los partidos políticos están desapareciendo.
Consecuentemente pregunto: ¿Qué debemos hacer para regresarle a nuestro pueblo la alegría de vivir?.
Pues eso, volver a ser alegres y para esto necesitamos encontrar de nueva cuenta el gusto y placer por la vida.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.




