26 enero, 2026

26 enero, 2026

Cuadrante político

Se impone el presidencialismo: Dedazo a favor de Meade o Nuño

Cuadrante Político

La reciente eliminación a los candados estatutarios del PRI nacional, con la reforma a la norma 166, definen una vez más el poder del presidencialismo a la mexicana, y arrojan ya de manera clara, un  profuso rayo de luz en torno a la figura del Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, como el virtual candidato a la Presidencia de  la República, bajo las siglas del tricolor. Aunque tampoco se descarta a Aurelio Nuño.

El proceso interno del cual emerge Meade, se da de manera insólita, como una pieza externa al PRI, y que por lo tanto le  permitirá colocarse por encima de los diversos grupos y corrientes que actualmente integran las cúpulas de este instituto político en el país.

La candidatura de Meade, mismo que participó en el gabinete del presidente Felipe Calderón Hinojosa, y podría atraer hacia su campaña, el apoyo de este influyente clan, desplazado por el anayismo y sus gobernadores azules, tiene enfrente la tarea de convocar a una unidad nacional del partido, sobre todo la de aquellos grupos, como los de Ulises Ruiz, Ivonne Ortega y Beltrones, entre otros.

Pero la real capacidad de Meade se verá, en su habilidad para  sumar al poderoso ministro del interior, Miguel Ángel Osorio Chong, que parece ser el gran perdedor sexenal, y que exigirá cuotas, a la altura de su nivel y sus circunstancias. Por esta coyuntura, los tamaulipecos, podría ver en el senado de la república a la tampiqueña Paloma Guillén Vicente, la dama de nuestro estado, más cercana a Osorio, y a la cual no le afecta la ley antichapulines, pues  ella es dueña de un escaño de mayoría.

Otro ángulo de los acontecimientos que ya se perfilan en las alturas  de la política priísta y del actual grupo gobernante, es la ostensible cercanía de Meade y del poderoso canciller mexicano, Luis Videgaray Caso. Apenas en el reciente mes de junio, durante la Cumbre para  el Desarrollo de Centroamérica, Luis Videgaray publicó una foto al lado de su amigo el ministro de Hacienda, con una frase  premonitoria de lo que ya se veía venir, en el escenario de la sucesión de Los Pinos:
“Como desde hace casi 30 años, con José Antonio Meade Kuribeña,  caminando juntos. Esta vez, en la Universidad Internacional de Miami”. En la mencionada reunión también participaba el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, pero no fue incluido, en ni en la foto, ni mucho menos en los elogiosos comentarios de  Videgaray, a quien ya desde ahora se le considera, como el verdadero operador de la sucesión peñista.

De hecho el grupo Videgaray, como ya le comentábamos en anteriores columnas, es el que controla también el CEN del PRI, por la vía de Enrique Ochoa Reza. Habrá que ver, como se comportan los grupos en el marco de la XXII asamblea nacional, a celebrarse  mañana sábado, aunque se trata ya solamente de coronar protocolariamente, un escenario político, donde ya no hay nada que hacer, pues se pueden ubicar fácilmente a los vencedores o a los vencidos.

La eliminación de candados, seguramente permitirá acelerar el calendario del destape interno en el PRI, y se sabe que, no pasará  de este año. Aunque en esta ocasión, el PRI de los escándalos de corrupción, de la impunidad y de la inseguridad, la llevas muy  cuesta arriba.

De aquí a allá, todo puede ocurrir, pero por lo pronto, la lectura inequívoca, es que el Presidente Enrique Peña Nieto, le acaba de entregar una llave de oro a su Ministro hacendario, una llave con la que intentará abrir un segundo periodo sexenal, para el PRI, en la cuestionada y desgatada oficina Presidencial.

En el PRI, le están cobrando la factura a Egidio
El grupo político que fue desplazado por parte de Egidio Torre Cantú, en el 2016, ahora está empoderado en el CEN del PRI, y  desde ahí le están cobrando la factura, parando en seco, al ex gobernador del mostacho, cerrándole el paso a su candidato.

Lo de Luebbert y Checo, es un choque de trenes, de inusitadas consecuencias. Ambos pueden llegar, pero también puede surgir un tercero, que en este caso sería Alejandro Guevara Cobos.

De llegar Checo Guajardo, el power de los ex gobernadores se haría sentir. Pero si la decisión favorece a Guevara, entonces, su estrategia de esperarse hasta el final, y capitalizar la lucha encarnizada de los otros dos contendientes, hacia el interior del partido, le habría dado resultados.

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