En mi columna anterior compartí unos fragmentos del libro “En busca de Klingsor” del autor mexicano Jorge Volpi. Reitero que es una verdadera joya que deben leer. Un diálogo digno de recordar es aquel en el que el científico Von Neumann explica a Francis Bacon los juegos que existen de acuerdo a su teoría.
“Bien, según entiendo, existen dos tipos de juegos: los de “suma cero” y los que no lo son. Un juego es de suma cero si el objeto que los jugadores persiguen es finito y necesariamente uno gana lo que pierde el otro. Y los que no son de suma cero, serían aquellos en los cuales los beneficios que obtiene cada jugador no necesariamente representa una pérdida para el otro”.
Por ejemplo, si yo “le voy” a un equipo, no implica necesariamente que nadie más pueda tener el mismo gusto. Por el contrario, tomando el ejemplo del libro, la guerra entre nazis e ingleses sí es de suma cero dado que el resultado que uno alcance, no podrá ser logrado por el otro.
Si aplicamos esta teoría a la carrera presidencial del 2018 podemos ver exactamente que se trata de un juego suma cero. Nada del otro mundo. Cualquier ganador, lo será a costa de los demás. Solo uno puede alcanzar el resultado.
Sin embargo, en la búsqueda de este propósito se da otro juego igual de interesante y que se circunscribe al ámbito de la opinión pública. Unos dicen una cosa de AMLO, otros hablan de Anaya, unos más de Meade. Lamentablemente, estos “decires” son tomados como de suma cero.
Sí. Así es. Lo que se diga bien de un precandidato, es generalmente visto como restarle al otro. Si alguien expresa que Meade tiene buenas credenciales académicas, se verá como un ataque a Anaya o a AMLO. Si alguien habla del buen ejercicio de gobierno en la hoy CDMX en tiempos de AMLO, se interpreta como una ofensa a Anaya o Meade. Si se expresa la necesidad de un presidente políglota como Anaya, se analizará como una resta a AMLO o a Meade. Un cuento de nunca acabar.
El nivel del debate público sobre los pros y contras de los precandidatos presidenciales es bajísimo. Poco informado. Apasionado. Sin ningún tipo de argumentación seria para apoyar o contradecir a tal o cual personaje.
El camino al 1 de julio de este año se ve sucio, desaseado, cochino. No pongamos nuestro granito de arena para que en un juego suma cero, la clase política gane a costa de lo que es mejor para su electorado.
A OJO DE BUEN CUBERO
Hablando de credibilidad, el hoy gobernador de Chihuahua Javier Corral ha ganado la agenda nacional con un tema delicadísimo, el desvío de recursos en el sector educativo para campañas electorales. Ganada su congruencia desde el combate a la Ley Federal de Radio y Televisión de su correligionario Felipe Calderón, Corral ha puesto a temblar a media clase política del país, incluyendo al emblemático Beltrones.
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