CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Hay dos lecturas sobre el gobierno de Enrique Peña Nieto para Tamaulipas: por el lado positivo hay una mejoría notable en la tasa de desempleo, disminución en los gastos en telecomunicaciones, leve aumento del poder adquisitivo del salario mínimo; pero en el lado negativo se registra una evidente permanencia en los altos niveles delincuenciales, aumento en los energéticos y una caída en la industria petrolera local.
En 2012 durante su campaña presidencial, Peña Nieto hizo 11 compromisos para Tamaulipas, bajo su lema “te lo firmo y te lo cumplo”, de los cuales solamente cinco se cumplieron a cabalidad, dos continúan el proceso y cuatro se cumplieron parcialmente.
La seguridad pública, el problema que para los habitantes de Tamaulipas era y sigue siendo el más grave, según las distintas encuestas levantadas por el Inegi o
firmas privadas, transcurrió en el sexenio del primer presidente del Grupo Atlacomulco, bajo el enfoque de que legalizar las drogas como remedio, es simplista.
Legalizar drogas y/o tenencia de armas, dijo, no creo que sea la solución. () Aunque no estoy cerrado a que se debatan alternativas. Este es un tema en el que los propios especialistas no se han puesto de acuerdo. Dice en la publicidad de su campaña.
En 2012, el último año del gobierno de Felipe Calderón se registraron en Tamaulipas mil 561 muertes por homicidio doloso, la cifra bajó a 880 en 2013, volvió a crecer en 2014 con 913 muertes, bajó en 2015 a 682, y desde 2016 volvió a repuntar hasta los mil 174 de 2017, cifra que será sobrepasada este año, porque al séptimo mes del año van 704 muertes, un promedio de 100 por mes.
Peña Nieto reconoció hace una semana que Enrique Peña Nieto, que durante su administración la inseguridad que aquejan a la ciudadanía y el de la pobreza, el cual si tuvo mejoría en Tamaulipas
“Aún nos falta por hacer, donde no hemos sido suficientemente asertivos, donde todavía tenemos un gran reto es en revertir condiciones de pobreza, lograr mayor igualdad en nuestra sociedad, ser más certeros y eficaces en el combate a la inseguridad”, subrayó en un evento en san Luis de Paz, Guanajuato.
La pobreza en todas sus dimensiones en Tamaulipas bajó de 2012 a 2016, último año con datos, poco más de seis puntos, del 38.4 por ciento de la ´población al 32.2 por ciento, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, conocida por el acrónimo Coneval.
En cuanto a la pobreza extrema, en el mismo periodo referido, cayó del 4.9 por ciento del total de la población de Tamaulipas, del 4.7 al 2.9 por ciento, lo que en cantidad de personas significa de 183 mil a 106 mil personas, obviamente considerando la población para cada año.
Para Tamaulipas, el ingreso laboral per cápita real mostró un aumento anual de 4.8 por ciento entre el primer trimestre de 2017 y el primer trimestre de 2017, al pasar de $1,749.28 a $1,832.94, y un aumento de 5.6 por ciento del último trimestre 2017 al primer trimestre 2018, afirma en Coneval
En cuanto al empleo hubo una recuperación de más de tres puntos porcentuales, de 7.2 en enero de 2013 a 3.4 por ciento de la población ocupada, e incluso llegó a estar en 3.2 en mayo pasado.
LOS 11 COMPROMISOS MÁS UNO
Solamente cuatro de los 11 compromisos que como candidato a la presidencia le hizo a Tamaulipas el presidente Enrique Peña Nieto se cumplieron cabalmente, dos más, la segunda línea del Acueducto Guadalupe Victoria y la Modernización de los Distritos de Riego fueron recortados al 25 por ciento de su tamaño original, otro más, el Puerto de Matamoros no funciona aún y, el sistema de drenes pluviales para el sur del estado y el Aeropuerto de Carga de Nuevo Laredo, no parece que vayan a construirse.
El 6 de junio de 2012 como candidato presidencial del PRI, Peña Nieto prometió modernizar la Avenida Monterrey que cruza de Tampico hasta Altamira, construir un nuevo Hospital General en Tampico, otro más en Ciudad Madero, modernizar la primera etapa de la carretera Tampico – Ciudad Victoria – límite con el estado de Nuevo León y, concluir los drenes pluviales en los municipios de Altamira, Ciudad Madero y Tampico.
Cuando faltan 90 días para que el Presidente Peña Nieto entregue el poder, aunque no con la satisfacción total y con problemas de corrupción, se terminaron la modernización de la avenida Monterrey en Tampico (Compromsio 128) el Hospital General (129) en el mismo puerto, se concluyó pero aún hay muchas aclaraciones sobre esta obra que no han sido satisfechas ante la Auditoría Superior de la Federación.
El compromiso 130, el nuevo hospital General de Ciudad Madero, que se prometió para 2017 y luego para que entrara en funcionamiento a partir del segundo semestre del 2018, según la secretaria de Salud Gloria Molina Gamboa, aún no está concluido.
El 2 de enero de 2016 se inauguró el nuevo Hospital General de Tampico, “Doctor Carlos Canseco”, cuya obra tuvo un costo de 876.7 millones de pesos, la obra se inauguró con un 86 por ciento de avance y a la fecha no funciona al 100 por ciento y debe aclarar a dónde fueron a parar equipados comprado y el porque otros ya entregados no fiuncionan.
Las obras de los Hospitales Generales de Matamoros y Ciudad Madero, están en marcha sin que se tenga aún una fecha para que inicie su funcionamiento, pues en el primero de los caso el avance de la inversión por 867 millones de pesos es del 73 por ciento al 31 de julio, y en el segundo caso no llega al 30 por ciento y no termina aún la obra negra, del Hospital en el que se invierten 788 millones de pesos.
Los pendientes:
compromisos incumplidos
#183Terminar y poner en marcha el aeropuerto de Carga de Nuevo Laredo
#132Concluir los drenes pluviales en los municipios de Altamira, Ciudad Madero y Tampico
#131Modernizar la carretera Tampico – Ciudad Victoria – límite con el estado de Nuevo León, primera etapa
#182Consolidar el desarrollo y operación del puerto de Matamoros
#185Rehabilitar y modernizar los distritos de riego del estado
compromisos sin concluir
#130Construir un nuevo Hospital General en Ciudad Madero
#181Construir el nuevo Hospital General de Matamoros
#184Construir el acuaférico y la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, en la capital del estado



