CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- “Lo que pasa es que yo estaba volteando a ver el semáforo de peatones y cuando vi que ‘el monito’ se puso en rojo avancé sin ver que la señora iba pasando”.
Esas fueron las primeras palabras del chofer de un microbús luego de pasarle por encima a un ama de casa a la cual dejó recostada sobre un charco de su propia sangre, con una fractura expuesta en la cadera.
Cerca de las 11 de la mañana del día de ayer, personas se comunicaron al número de emergencias para informar sobre una persona que sangraba abundantemente tras ser embestida y aplastada por una unidad de trasporte público en la calle General Alberto Carrera Torres y cruce con la avenida Francisco I. Madero.
El primero en llegar a la zona para auxiliar a la lesionada fue el técnico en urgencias médicas Rogelio Rodríguez, ya que se encontraba a pocos metros del sitio, justamente en las oficinas del Ipsset, donde realiza labores administrativas.
Este paramédico de fines de semana, poco le importó andar de civil, e inició con la atención pre-hospitalaria hasta que minutos después, sus compañeros llegaron al apoyo abordo de la ambulancia número 303.
La mujer de nombre Flora Luz Vázquez Martínez, de 48 años de edad, tenía un orificio en la espalda producto de una fractura expuesta en la cadera, por lo que fue trasladada de urgencia al hospital General donde es reportada por los médicos como grave.
Mientras la herida era inmovilizada en una camilla rígida, los agentes de Tránsito Local, sometieron y llevaron hasta una patrulla al chofer involucrado ya que según testigos, luego del percance éste intento darse a la fuga sin importarle que la mujer yaciera mal herida en el pavimento.
Al ser cuestionado sobre los hechos, Sergio Mascorro Vega, de 51 años de edad, platicó que desplazaba el microbús de la ruta 6 en sentido de poniente a oriente sobre la calle Carrera Torres.
Agregó que al llegar al cruce con la avenida 17, hizo el debido alto, pero en vez de mirar el semáforo que le correspondía volteó su vista a la izquierda y se puso a observar el de los peatones.
Dijo que al ver que “el monito” se puso en rojo, reinició su marcha sin imaginarse que la señora pasaba frente a él con una bolsa con verdura.
Los testigos, aterrados, platicaron que tras lanzarla a la carpeta asfáltica, el microbús le pasó por encima causándole la grave lesión que la mantiene entre la vida y la muerte.




