Llegaron las campañas y tuvimos la oportunidad de comprobar lo que suponíamos; hay candidatos solos, candidatos con muchas ganas pero sin recursos y equipo y candidatos con músculo, estructura y cargada.
Así es mis queridos boes, en la capital hubo de todo, como en el resto del estado, desde el arranque en solitario de los candidatos de MORENA como el de la maestra Nora De los Reyes, hasta el lleno total del Palenque de la Feria de Arturo Soto.
En Tampico igual, José Luis Ornelas de MORENA tenía menos gente en la Plaza de Armas que la fila de donadores de sangre voluntarios en el Hospital Canseco, mientras Mon Marón y la señora que va por el otro distrito no se midieron en la Colonia Echeverría.
Y así por todos lados, en Altamira el evento de Miguel Gómez Orta convocó a miles, como si se tratara de una campaña para algo mayor que una diputación local.
En todos los casos, los eventos de MORENA, el PRI y los demás partidos estuvieron chiquitos, poca gente, equipos de campaña más compactos y producción austera, pero de verdad austera.
Sin embargo, creo que es sólo el arranque de las campañas, son sólo los primeros eventos que si bien pegan en la percepción, para bien en el caso de los que arrasaron como Soto, como Marón, como Gómez Orta, estos no deberán confiarse, porque en 48 días pueden pasar tantas cosas y sino, déjenme que les recuerde algunas cosas de campañas anteriores.
En Victoria por ejemplo muchos recordamos el arranque de la campaña de Baltazar Hinojosa para la gubernatura, ojo sin candidato, había miles y miles y miles, llenaron varias cuadras a la redonda y todos sabemos cómo terminó aquella historia.
Ahí mismo, en la capital cueruda, el arranque de la campaña de Oscar Almaraz Smer que buscaba la reelección fue un evento masivo a la media noche, mientras que el de Xicoténcatl González Uresti se limitó a un boletín de prensa al interior de su casa en el ejido donde vive y la historia igual terminó bastante mal para el ex alcalde del PRI.
El propio Arturo Soto debe reforzar aquel cierre de campaña en La Azteca, donde por cierto almorzó ayer, que de solo verlo podría presagiar que arrasaría y zas!, mordió el polvo.
En Tampico cuando se habla de masivos, todos mencionan al de la campaña de Alvaro Garza Cantú, que creen no se ha repetido y también perdió la alcaldía porteña. Misma historia que la de Roberto Madrazo en el mismo lugar.
Es decir, pese a que a los de MORENA, a los del PT no se les paraban ni las moscas y que los del PRI sudaron para poder completar una porra, nada está escrito en esta campaña.
Le mienten al candidato o candidata que anoche haya recibido como análisis un: “ya ganaste”, basándose únicamente en la movilización de ayer.
Se engaña el candidato o candidata que crea que todos esos que le ovacionaron apenas subió al escenario, ya están plenamente seguros de que van a votar por él o ella y que además le van a convencer a más ciudadanos para que se sumen a la causa.
Se atonteja (no quiero poner apendeja por la Semana Santa, aunque es el término correcto) el candidato o candidata que ante el éxito de su arranque de campaña se trepe al ladrillo, se maree y sienta que ya ganó y de aquí en adelante baje la guardia, se sienta ya con el fuero en la bolsa y hasta ande pensando en cómo va a decorar el cubículo que le tocará en el Congreso local.
Esta muy equivocado el candidato o la candidata que crea que ante el éxito de la convocatoria de ayer, ya hay que ir pensando más allá de la humilde diputación y se brinquen a futurear cobre la alcaldía, una diputación federal o hasta la gubernatura.
La caída de la nube puede ser políticamente mortal para los candidatos que se trepen a ella. Tan mortal para ellos, como para sus equipos compactos que luego adelantan vísperas y comienzan a saborear el hueso antes de tiempo.
Es en todo caso responsabilidad de los equipos de campaña, de los cuates de los candidatos, de los mejores amigos, del principal asesor o del que sea más escuchado por las estrellas de ayer, regresarlos a la realidad: no han ganado nada, la movilización de los miles que les cobijaron forma parte del esfuerzo de muchos que ahora están ahí, pero que mañana pueden estar cansados o comprados por otros.
No han ganado nada, porque la movilización que va a contar es la del 2 de junio y no me refiero a que el día D vaya a haber acarreo, me refiero a que para que esos miles de ayer se levanten en domingo y vayan a votar por ellos, lo de ayer no basta, hará falta convencer a los que aún no lo están y mantener el interés de los que hoy han comprometido el voto.
Porque a la caza de los votos andan todos los candidatos, morenos, tricolores, naranjas, verdes y colorados y a nadie se le puede dar por muerto.
Eso si, los de los masivos de ayer dieron el primer golpe, porque la percepción cuenta, pero es momentánea, sino se mantiene el ritmo.
Recuerden lo qué pasó con Baltazar, lo qué pasó con Alvaro Garza, lo que ocurrió con Soto y Almaraz… que nadie cante victoria, hasta que el IETAM se la entregue por escrito.
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