El control de sus diputados locales se ha vuelto un asunto importante al interior del Comité Nacional de Morena. Saben bien, porque les ha ocurrido recientemente, que ni una mayoría clara en los congresos locales les garantiza el control del Poder Legislativo.
Para no ir tan lejos, los actuales diputados morenistas han dado suficientes ejemplos de que su lealtad está puesta en muchos lados, antes que en su partido, o en la llamada cuarta transformación.
Por eso en las últimas semanas hemos visto voces importantes del morenismo que ya están atendiendo lo que consideran un punto clave si quieren continuar con su avance político en el territorio nacional.
“¿Qué les pasa a nuestr@s legisladores morenistas? En el Congreso Federal avalando la impunidad de Mauricio
Toledo y en #BajaCalifornia induciendo la privatización del agua. Es ya urgente que exijamos cuentas a los que traicionan a la 4T”, publicó hace un par de semanas Bertha Luján, la presidenta del Consejo Nacional de Morena, que ayer llegó al sur de Tamaulipas.
Bertha, madre de la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, es una voz de peso al interior de su partido, alineada con el que pudiera considerarse el sector más doctrinario. Desde hace al menos un par de años, empezó a hacer presencia en Tamaulipas, particularmente en el sur, a donde acude con frecuencia por la fluida interlocución que mantiene con el alcalde Adrián Oseguera.
Ayer por supuesto, hubo tiempo para que se reunieran en privado y, seguramente, charlar sobre lo obvio: el proyecto político de Morena en Tamaulipas, es decir, la lucha por la gubernatura.
También estaba contemplada la visita a la zona conurbada de otra figura influyente en la esfera nacional del partido, la Secretaria General, Citlalli Hernández, quien también está identificada con el ala más dura de Morena, contraria al dirigente nacional del partido, Mario Delgado que está en el otro extremo, muy cerca del canciller Marcelo Ebrard.
El conclave panista en Madero es para leerles la cartilla a los diputados locales.
Betha y Citlalli comparten la misma preocupación. “Ellos saben que hay una serie de valores, firmaron un compromiso para asumir los principios y ejes programáticos de Morena y habrá sanciones si se salen de esa línea”, advirtió hace poco la Secretaria General del partido.
Casualidad o no, llegan justo en el momento en que los legisladores electos protagonizan una batalla campal por la presidencia de la Junta de Coordinación Política, en la que -faltaba más- también se metieron ya los aspirantes a la candidatura del 2022, que piensan, quizás con razón, que tener el Congreso bajo su control, les ayudaría en la carrera con obstáculos que iniciaron desde hace algunas semanas.
Como sea, la visita envía dos mensajes:
1) Morena, o al menos algunos de sus dirigentes, quieren evitar que se repitan los errores del pasado y se están tomando en serio el momento político favorable que atraviesan; y 2) la selección de Madero como sede de este encuentro confirma lo que
ya se había dicho, nadie debería descartar a Adrián Oseguera como una de las posibilidades sólidas para el año siguiente.
POR MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES




