15 enero, 2026

15 enero, 2026

Acoso contra universitarias

EN BOCA DE TODOS / GUADALUPE ESCOBEDO CONDE

Momentos históricos registra la humanidad, primero la pandemia y ahora la guerra que afecta no solo a las naciones del este de Europa, sino a todo el mundo. De nuevo la guerra que los hombres fabrican dejará lamentables víctimas y desolación. Es triste atestiguar lo belicosos que pueden ser los poderosos, por mantener o conseguir más poder.
En tanto, aquí en esta tierra, las mujeres libran sus propias batallas contra el sistema patriarcal que se niega a caer y siguen las muestras de como el poder puede estar por encima de los derechos de las humanas. Hablamos del caso que coloca en el ojo del huracán a un prestigiado investigador, académico y político de la UNAM, el casi octogenario profesor Eduardo López Betancourt, presidente del Tribunal Universitario, un servidor público que se suponía debía velar por la integridad de las alumnas y toda la comunidad universitaria.
El empoderado hombre de la academia trae tras de sí acusaciones de hostigamiento sexual contra una alumna que datan de 1999, 2019, 2020 y es hasta ahora que en 2022 enfrenta su juicio. Su universidad, publicó, apenas este 21 de febrero, un comunicado donde asegura desconocer estos hechos, «La UNAM ni sus órganos competentes internos han conocido de queja formal o acta circunstanciada alguna sobre el asunto referido», pero la víctima refiere que sí estaban enterados, que lo protegen y no le creen a ella.
La alumna, da la cara y denuncia su caso frente a las cámaras de la televisión, pero se muestra miedosa ante las represalias y desconfiada de la justicia. En contra parte, un grupo de la comunidad universitaria acudió hasta las instalaciones del reclusorio donde el presunto escuchaba la denuncia, para patentizarle su apoyo y defenderlo de supuestas calumnias.
La prensa recoge los testimonios de ambas partes, pero de antemano destacó que por su senectud el presunto agresor podría librar la cárcel, también se nos recuerda que el cargo que ostenta en la máxima casa de estudios del país es honorifico e irrevocable.
Y sucedió así, se le vinculó a un proceso penal por hostigamiento sexual agravado, que podrá seguir en libertad y que se paga con una ínfima multa. Él arropado por su familia salió triunfante del juzgado, ella seguirá gritando su verdad, pero es la palabra de una mujer contra la de un hombre que tiene su valía en el pacto patriarcal.
La víctima que a lo largo de estos años ha tenido que recurrir a atención psicológica, vivir con miedo y conviviendo con su agresor, recuerda como en una manifestación universitaria en 1999 el acusado le dijo «tienes muy buenas nalgas para estar en mi cama y no para andar de revoltosa», y como 10 años después la amenaza con la expresión de odio «pinches viejas por eso las matan».
Ella insiste en que su caso debe servir para que las chavitas universitarias tengan justicia «para que se elimine definitivamente la violencia contra las mujeres en las universidades». Por cierto, los medios reportan que el honorable decano de la UNAM, como abogado, sirvió a Félix Salgado Macedonio para defenderlo cuando este fue acusado de abuso sexual.

Por Guadalupe Escobedo Conde

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