TAMAULIPAS.- Si nos atenemos a la lógica política que ha prevalecido en México durante muchos años, las circunstancias actuales indican que el partido en el poder, en este caso Morena, tiene casi asegurado el triunfo en la próxima elección.
El meollo del asunto será la competitividad del candidato que postule. Habrá que analizar su presencia en el territorio estatal y su destreza política para sortear lo que se visualiza desde ahora como una elección compleja y que pareciera destinada para que genere, una vez más, un ambiente de crispación política.
En Morena hay cuadros con solidez política o que en el pasado proceso y en anteriores elecciones ya se calaron en las urnas con éxito. Están personajes como el neolaredense Carlos Canturrosas, el alcalde de Matamoros, Mario López, la polémica ex alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz y hasta el mismo José Ramón Gómez Leal, aunque el de él parezca un proyecto casi imposible por su circunstancia familiar.
Hasta ahora no tenemos la menor idea de quién resulte beneficiado, pero donde el alboroto ya está en su clímax es en el Partido Acción Nacional. Ahí hay versiones que mencionan a César Verástegui “El Truko”, o el eterno perdedor, Gerardo Peña, que ya empezó a promoverse con iniciativas en la Cámara de Diputados, el alcalde de Tampico, Jesús Nader, y aunque le provoque carcajadas, hasta el famoso “Cachorro”.
Pero los oráculos panistas refieren que los abogados de Francisco García Cabeza de Vaca trabajan para esclarecer la situación legal de su cliente, con la idea de que pudiera ser candidato a senador, titular o suplente.
Para nadie está fácil. El reto de los morenistas será usar las herramientas del poder y acertar en la elección de su candidato, y el gran problema de los panistas es competir sin disponer del aparato de estado, aunque tengan cotos a los cuales saben sacarles provecho .




